Esta noche a las 22, con repetición el jueves a la misma hora, el canal para abonados Movie City presentará el primero de trece capítulos de la serie televisiva Over There, creada por Chris Gerolmo y producida por el legendario Steven Bochko, que transcurre en la muy contemporánea guerra de Irak. De hecho, será la primera vez en la historia de la pantalla chica norteamericana que una serie de ficción trate un conflicto bélico aún en desarrollo.
Over There, cuyo elenco integran entre otros José Henderson, Luke McFarlane, Erik Palladino, Keith Robinson, Sticky Fingaz y Lizette Carrion, cuenta las peripecias de los integrantes de una unidad de reclutas del ejército estadounidense en su primer servicio en Irak. El material dramático parece arrancado de los noticieros: asalto a una mezquita, ataque contra un control de carreteras, reacciones de los familiares que han quedado atrás, ataúdes cubiertos con la bandera estadounidense, como los que siguen regresando de la verdadera guerra.
PRODUCTOR. Uno de los cerebros detrás de Over There, Steven Bochco, no ha querido dejar nada fuera, y aplica el mismo esquema con el que ha conseguido diez premios Emmy a lo largo de su carrera con series policiales como El precio del deber y Departamento de Policía de Nueva York o el drama legal La ley de Los Angeles: una historia de lealtades, compañerismo y choques emocionales en medio de una situación de conflicto extremo.
Chris Gerolmo, el otro creador de la serie, ha dicho en una entrevista reciente (citada por Efe) que la guerra es un tema "natural" para la televisión. A su juicio, Over There tiene "todo el drama de Law & Order, la acción de 24 y, para bien o para mal, toda la sangre de C.S.I." Por supuesto, la guerra no es nada nuevo en la ficción televisiva, pero los antecedentes en la materia han tenido siempre que ver con conflictos terminados: Combate o Band of Brothers evocaron la Segunda Guerra Mundial luego de que el nazismo fuera derrotado, la sátira MASH (emitida durante la guerra Vietnam) transcurría en Corea, y Combate en Vietnam se hizo después de que los norteamericanos salieran de ese país del sudeste asiático. Esta vez, en cambio, lo que se dramatiza es un conflicto donde el número de víctimas y la brutalidad de las acciones de uno y otro bando aumenta día a día.
Los creadores de la serie reconocen que tuvieron dudas sobre ambos puntos, así como sobre la posible controversia política que podía generar.
En cuanto a la brutalidad de las imágenes, Bochco y su hijo Jesse, que dirigió algunos de los episodios de la serie, han señalado que el tratamiento visual se asemeja a lo que el público ha podido ver o intuir en los programas informativos. De que la serie incluya imágenes con el grano verdoso de las grabaciones nocturnas tomadas por los propios soldados, o el tono ocre de las tormentas de arena que mostraron los periodistas que acompañaron a las tropas norteamericanas en los primeros días del conflicto.
El tono de la polémica promovida por la serie no ha sido, empero, demasiado tormentoso: la crítica de televisión, en general, ha elogiado o cuestionado aspectos técnicos o creativos, pero casi no se ha preocupado por la discusión política. De hecho, el propio Bochko sostiene que el programa "no ofrece ninguna respuesta a la guerra ni toma partido en el conflicto". Con una punta de sarcasmo, el productor ha reconocido: "De lo contrario, perdería la mitad de mi público".
El debate ideológico
n Aunque Chis Gerolmo y Steven Bochcko se declaren "neutrales" con respecto al tema de la intervención norteamericana en Irak, basta repasar las opiniones de los usuarios del Internet Movie Database para comprobar, que Over there ha gustado, mayoritariamente, a espectadores que pueden describirse como "liberales" (en el sentido norteamericano del término, es decir la izquierda del Partido Demócrata), y que en cambio los principales enojos provienen de la derecha republicana, veteranos de guerra y los partidarios del presidente Bush.
Algunas de las objeciones a la serie son de tipo dramático (el carácter estereotipado de los personajes, por ejemplo: texano bruto, liberal listo, negro bueno, negro malo), pero la mayoría tiene que ver con la pintura de un ejército confundido o inepto y una guerra sin objetivos claros. Los defensores del programa reivindican en cambio el realismo de su visión de la guerra. Unos y otros (por lo menos en los mensajes que suenan más sensatos) reconocen en general un nivel de calidad dramática y técnica, y que al fin y al cabo se trata de ficción televisiva, y no de un noticiero: casi todo el mundo reconoce el derecho de los narradores de ficción a tomarse algunas libertades con la realidad.
Pero nadie quiere dejar de ser patriota y hasta desde el mismo título se apunta a ello: Over there es una canción que tropas estadounidenses entonaban durante la primera guerra mundial.