Aunque todos los intendentes manifestaron explícitamente ayer su voluntad de llegar a una patente única de rodados, los mismos jefes comunales advirtieron que el proceso será lento y que no contendrá cambios drásticos en los valores del tributo.
El presidente del Congreso de Intendentes (CNI), Carmelo Vidalín (Partido Nacional) dijo a El País que en enero la patente no subirá más allá de la variación de la inflación en ningún departamento. Lo que se negociará a partir de hoy y por un plazo de 10 días es cuánto bajarán aquellas comunas que están por encima de la media.
Sin embargo, ni los propios intendentes tienen claro cuál es la situación real en ese sentido. Todas los municipios deberán remitir la información de los aforos para así poder tomar resoluciones.
El excepticismo llevó al intendente de Rivera, Tabaré Viera, a plantear la posiblidad de una ley constitucional, que mediante un plebiscito fije las pautas para calcular el tributo.
En una reunión de cuatro horas en la Intendencia de Montevideo, el CNI definió concretar antes de fin de año una nueva planilla de aforos acorde a la actual realidad tras la baja del dólar.
Los jefes comunales resolvieron definir en conjunto bonificaciones a buenos pagadores y los criterios para otorgar libretas de conducir y de propiedad. La finalidad de la medida es que los beneficios o diferencias de criterios no actúen como elementos para generar nuevas fugas de empadronamientos.
FUTURO. Vidalín, intendente de Durazno, dijo que algunos departamentos como Montevideo y Canelones no tendrán más remedio que bajar la patente.
"En Flores o en Durazno usted paga, por ejemplo, $10. Va a pagar en enero $10,40, que es sólo la inflación. Pero en otros departamentos que por el mismo vehículo pagan $13, van a tener que disminuir por lo menos 10%. Así ya nos estamos acercando hacia la patente única", consideró.
Vidalín se manifestó optimista por la "voluntad de acuerdo" de los intendentes. Estimó que en un lapso de "dos o tres años" la máxima diferencia de las patentes rondará el 15%.
Sin embargo, el intendente de San José, Juan Chiruchi (Partido Nacional), dijo que recién al final del quinquenio podría acercarse la brecha. "Hay diferencias de hasta el 50% en los valores de las patentes. Es imposible una solución a corto plazo. Esa distancia se irá acortando muy lentamente", sostuvo.
Por su parte, el intendente de Maldonado, Oscar de los Santos (Encuentro Progresista), dijo a El País que habrá que contemplar la situación de aquellos municipios que eventualmente puedan llegar a enfrentar una corrida de patentes.
"Hay que buscar la forma de complementar a aquellos que pierdan patentes, que le permitan equiparar sus ingresos porque hay municipios que si comenzamos mañana a aplicar la patente única podemos perder hasta el 60% de sus ingresos. Esto no lo podemos hacer", sostuvo. "El tema es aplicar los cambios de una forma que no sea traumática y gradual, añadió.
REGIONAL. Los intendentes estiman que en la medida que se acorten las distancias entre las comunas, los conductores reempadronarán sus vehículos en los departamentos donde efectivamente viven o trabajan los contribuyentes.
En consecuencia, habrá intendencias que bajarán su recaudación al disminuir la nómina de contribuyentes.
Sin nombrar casos concretos, De los Santos, dijo que para atender a las comunas más desfavorecidas una posibilidad es hacer acuerdos "regionales" para "compensarlas".
LEY. Viera propuso en la sesión impulsar una ley constitucional para unificar las patentes, si en un plazo breve no se llega a un acuerdo.
La iniciativa, que tendría que ser plebiscitada, implica definir un sistema único de cálcluo del tributo para todos los departamentos.
Viera dijo a El País que su proyecto recibió el apoyo de algunos jefes comuales, aunque otros la rechazaron por entender que lesiona la autonomía municipal.