La actividad particular del secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, que como abogado penalista participa en la defensa de clientes que se encuentran en asuntos judiciales con el Estado uruguayo, genera críticas en la oposición.
El semanario Crónicas informó ayer sobre el punto a partir de un pedido de informes realizado por el diputado blanco Jorge Gandini (Alianza Nacional) a la justicia, para conocer la actividad laboral del secretario de la Presidencia.
El abogado penalista participa en casos donde varias personas fueron procesadas por estafar o defraudar al Estado, informó Crónicas, que, citando a Gandini, señaló que son cerca de 30 casos.
Fernández representa entre otros a ex gerentes del viejo Banco Comercial, delegados del Grupo Sasson, a propietarios de La Pasiva, y a los principales del Frigorífico Centenario.
Según Crónicas, los jueces "temen" que en breve llegue "un verticalazo" de la Presidencia y se designe en la fiscalía de Corte —en lugar de Oscar Peri Valdéz— a un funcionario "permeable a las presiones de Fernández".
El diputado Gandini señaló que Fernández cobra una partida por dedicación exclusiva como secretario de la Presidencia, por tanto no debería dedicarse a la materia penal. "Es el abogado que directamente defiende al encausado", dijo Gandini.
"Estas cosas las vamos acumulando para que en algún momento podamos tener un discusión seria, sana y sensata en el ámbito del Poder Legislativo", agregó a radio El Espectador.
Según Gandini, hay magistrados que se sienten "incómodos" cuando Fernández "los llama para cambiar la carátula de un caso".