Los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) que monitorean la marcha de la economía desaconsejaron la reprogramación de los pagos que debe realizar el fideicomiso del Banco República (BROU) a la institución, dijeron a El País fuentes de gobierno.
El experto en temas financieros de la misión, Steven Seelig, se entrevistó con representantes de la administradora del fideicomiso y consideró que la reprogramación podría interpretarse como una debilidad fiscal, dijeron los informantes.
Según las proyecciones oficiales el fideicomiso no podrá completar el pago de U$S 30 millones que debe hacer en diciembre y también tendría dificultades con el plan de amortizaciones de 2006.
Seelig dijo que reperfilar los pagos podría ser visto desde el exterior —especialmente por las calificadoras— como un signo de debilidad fiscal que el país debería evitar, dijeron las fuentes.
Las alternativas son activar la garantía del Estado o que el BROU transfiera créditos del fideicomiso a cartera. Así se bajaría el monto del fideicomiso y de esa manera el monto a pagar al banco.
A pesar de que hubo una oposición de la superintendencia de bancos del BCU al más alto nivel del equipo económico habría consenso en encontrar una solución intermedia.
El problema no es sólo en diciembre. Entre mediados de 2005 y diciembre de 2006 el fideicomiso deberá pagar U$S 240 millones, cuando en los años posteriores a 2007 casi no hay vencimiento.
Según fuentes del fideicomiso los convenios de pago alcanzados con sus clientes en el marco de la reprogramción dispuesta por el BROU llegan a los U$S 380 millones.