Teherán - El Estado de Israel debe ser "borrado del mapa", proclamó este miércoles el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, lo que ha llevado a algunos dirigentes israelíes a pedir la expulsión de Irán de Naciones Unidas.
"Se debe presentar una petición clara y neta al secretario general de la ONU (Kofi Annan) y al Consejo de Seguridad para obtener la expulsión de Irán de la ONU", afirmó el viceprimer ministro israelí, Shimon Peres, en una carta abierta dirigida al primer ministro israelí, Ariel Sharon.
La misiva, que fue enviada a la AFP por la oficina del primer ministro israelí, subrayó que "es inconcebible que en la dirección de un país miembro de la ONU se encuentre un hombre que hace un llamamiento al genocidio".
El ultraconservador Ahmadinejad pidió en Teherán que Israel sea "borrado del mapa", tal y como había recomendado "el imán" (el ayatolá Jomeini).
El presidente iraní realizó esta petición, que ha suscitado una ola de indignación en Occidente, en una conferencia titulada "El mundo sin el sionismo", ante más de 4.000 estudiantes vestidos de negro que le acogieron a los gritos de "¡muerte a Israel!".
Es la primera vez desde hace años que un dirigente iraní preconiza en público la desaparición del Estado de Israel, aunque los llamamientos de este tipo forman parte de la propaganda del régimen de Teherán.
La petición de Ahmadinejad es contraria "a la carta de las Naciones Unidas y equivale a un crimen contra la humanidad", subrayó Peres al reiterar que, el llamamiento del presidente iraní es si cabe más grave dado que Irán intenta "desarrollar un programa nuclear y adquirir misiles de largo alcance".
El viceprimer ministro israelí se refería al programa nuclear iraní, que Teherán se niega a abandonar y que, según Tel Aviv y Washington no tiene fines pacíficos, como afirman los iraníes, sino militares.
Para Israel y Estados Unidos las palabras de Ahmadinejad son la confirmación de que los iraníes quieren dotarse de armas nucleares bajo la cobertura de producir electricidad con fines civiles.
Las declaraciones de Ahmadinejad "(...) subrayan nuestras inquietudes" sobre el programa nuclear iraní, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, mientras que para el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Sylvan Shalom, son muestra de que Irán representa un peligro "evidente y actual".
"Ha llegado la hora de denunciar el caso iraní ante el Consejo de Seguridad de la ONU y cuanto antes, mejor", añadió el canciller de Israel, en una posición compartida por Washington. Francia y Alemania, por su parte, también condenaron la postura de Teherán.
Ajeno a las polémicas que sus declaraciones iban a producir en los occidentales, Ahmadinejad reiteró que "la nación musulmana no permitirá a su enemigo histórico vivir en su propio corazón" ante una audiencia en la que también estaban el representante del movimiento radical palestino Hamas en Irán y los embajadores de Siria y de la Autoridad Palestina en Teherán.
El presidente iraní también preconizó la unidad de los palestinos para lograr el "aniquilamiento del régimen sionista" y defendió su lucha armada.
Ex oficial de los Guardianes de la Revolución (el ejército ideológico del régimen de los ayatolás), Ahmadinejad se hizo cargo de la presidencia iraní en agosto pasado, en sustitución del reformador Mohamad Jatami. Su llegada al poder coincidió con un neto endurecimiento del régimen islámico.
La ruptura de relaciones diplomáticas con Tel Aviv fue una de las primeras acciones de la República Islámica tras su creación, en 1979.
Israel considera que dentro de unos años será el blanco del programa nuclear iraní, cuyos fines, según Teherán, son puramente civiles.
El régimen de Teherán, acusado de armar y financiar a los movimientos radicales antiisraelíes, muestra regularmente algunos de sus misiles que llevan impresa la frase "Israel debe ser barrido del mapa".
AFP