Sumar saberes

La semana pasada elogiábamos la realización de algunos encuentros en materia ambiental, ocurridos en Montevideo. El Movimiento Mundial para los Bosques Tropicales (WRM) fue muy oportuno al organizar un seminario denominado "Compartiendo Conocimientos sobre el Monte Indígena". No solamente por la relevancia del tema —confirmada por la elevada asistencia de público que registró—, sino por el enfoque que lo caracterizó, ajustado a la visión más moderna del concepto de desarrollo humano sustentable. Nos referimos a la valoración del conocimiento, sea éste científico, académico, ancestral o popular.

El trabajo de la jornada se dividió en cuatro paneles: la historia, el ecosistema monte, el aprovechamiento del monte, las amenazas, la conservación y restauración del monte indígena. Nos interesa destacar algunos aspectos emergentes del seminario.

En primer lugar, no cabe duda de que está cambiando la baja consideración y arraigada subestimación del monte por parte de nuestra sociedad. Por eso el objetivo principal es trabajar fuerte en el terreno del conocimiento para generar conciencia de lo que es el monte, punto de partida elemental para conservar, restaurar y usar de manera sustentable este ecosistema tan rico en diversidad biológica. Nuestro déficit en materia cultural es muy marcado, debido a que la colonización europea no percibió la importancia ambiental de esta asociación natural, al tiempo de que los pueblos indígenas no sobrevivieron a esa experiencia para compartir sus profundos conocimientos sobre el monte. A pesar de todo ello, muchas personas dependen y viven de los productos del monte, incluyendo la creciente oferta turística generada en torno al valor de lo natural.

Quedó claro, a lo largo del seminario, la necesidad de fomentar la investigación, de generar más conocimientos, y de avanzar considerablemente en todo lo relacionado con la divulgación de ese conocimiento, y con la enseñanza de tantos valores relacionados al monte indígena. La información aportada confirmó que nuestro monte posee una gran capacidad de cicatrización y recuperación. Así lo avalan los estudios del comportamiento de este ecosistema durante un siglo y medio de registros. A lo largo de todo ese tiempo se produjeron importantes sobreexplotaciones en la mayoría de nuestros montes. Sin embargo, siempre que se le permitió, el monte se recuperó. Esto abre una muy esperanzadora expectativa de que si se impone una gestión sustentable, su conservación estará asegurada.

También quedó demostrado en el seminario la íntima relación que existe entre la distribución de especies de nuestra fauna en el territorio nacional, y la del monte indígena. Esto reafirma la importancia de comprender que a los ecosistemas hay que percibirlos como unidades, y no desarrollar políticas de uso de recursos considerando a los mismos como elementos desconectados con su entorno. El sobrevuelo realizado en la jornada también demostró el profundo desconocimiento que tenemos sobre la estructura y funcionamiento del monte, situación que complica la posibilidad de asegurarnos su conservación. Pero, por otra parte, estimula nuestro acercamiento a él para desentrañar sus misterios.

En esta nueva visión del mundo que se construye día a día, estamos descubriendo una magnífica potencialidad en la naturaleza de nuestro país, capaz de repercutir muy positivamente en la calidad de vida de nuestra gente. En ese sentido, necesitamos trabajar muy duro en la tarea de recabar saberes tradicionales y académicos, colocándolos al alcance de la mano de todos. Confiamos que encuentros como el de WRM se hagan frecuentes.

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