Hay una justificada preocupación en el gobierno por buscar soluciones de fondo al problema energético. Es lo que corresponde, más cuando los precios del petróleo se van a las nubes y las dudas sobre las mismas reservas mundiales del producto son cada vez mayores.
Buscar alternativas es lo que corresponde y es lo que se supone que está haciendo el gobierno. Pero eso es a mediano o largo plazo y el problema es hoy. Sustituir las energías es difícil, pero se puede ahorrar y consumir menos petróleo.
Una medida poco complicada sería coordinar el sistema de semáforos en Montevideo, para el ingreso y la salida del centro. Actualmente, cada dos o tres cuadras, las luces interrumpen la circulación y los conductores empiezan otra vez con primera, segunda, etc., lo que significa un mayor gasto de combustible.
Una "vía verde", programada para circular a velocidad moderada y prudente, significaría un gran ahorro de nafta, al tiempo que ordenaría el tránsito al eliminar los reiterados embotellamientos, que sistemáticamente se producen en los "horarios pico".