Uruguay ha cumplido de manera seria y responsable con el cronograma de vacunación contra la aftosa. Tras aquel desdichado brote que apareció un año después que Jorge Batlle asumiera la Presidencia de la República y que marcó el comienzo de la "malaria" en esta tierra, las autoridades y los productores rurales han asumido el compromiso de luchar contra el flagelo y lo han hecho —hasta la fecha—sin desmayos ni renuncios.
Esa es la realidad y esa es la imagen que nuestro país tiene en el exterior. Y que debe hacer lo imposible por mantenerla y defenderla.
Por eso no se entiende la insólita polémica que ha surgido, con el Océano Atlántico de por medio, entre el presidente Vázquez y su ministro Mujica por un lado —ambos en el Viejo Mundo— y el vicepresidente Nin Novoa y el subsecretario de Ganadería, Ernesto Agazzi que permanecen en nuestro país. Desde allá, Vázquez y Mujica reclaman —alarmados por un brote surgido en el Mato Grosso brasileño— que se vacune de inmediato a los terneros, para afianzar la imagen internacional del país en materia sanitaria.
Desde acá —con el respaldo del director de Servicios Ganaderos, Francisco Muzio— se argumenta que técnicamente es incorrecto y, como señaló Nin, una alteración del cronograma "podría ser una muestra de debilidad de nuestra protección sanitaria", o sea que podría ser una mala señal al exterior.
El tema será analizado hoy en el Consejo de Ministros a la luz de las últimas novedades sobre la evolución de la enfermedad en Brasil, conjuntamente con la posibilidad —esta sí que es imprescindible—de encargar al ejército el patrullaje de la frontera.
No hay dudas de que en este tema tan delicado es necesario proceder con prudencia. Salir a vacunar al grito de "¡aftosa!", no parece muy serio y daría margen como para pensar que no existe una política sanitaria responsable. Pero si el peligro existe y hay una mínima posibilidad de que el brote pueda llegar, hay que agotar esfuerzos y medidas.
La economía uruguaya está más asentada que nunca en las exportaciones de carne, con mercados (Estados Unidos por ejemplo) de privilegio. Cuidémosla.