NUEVA YORK
Los huracanes más letales en la historia de Estados Unidos tuvieron lugar a principios del siglo pasado. El devastador Huracan Galveston, cuya velocidad máxima no fue determinada pero que es considerada la tempestad más feroz en ese país, asoló Texas en el año 1900 y causó más de 8.000 muertos.
En setiembre de 1928, el otro gran huracán de la historia estadounidense, el San Felipe-Okeechobee, arrasó Palm Beach en Florida y segó la vida de más de 2.500 personas.
En las últimas décadas, la peor tormenta tuvo lugar en 1992; el huracán Andrew arrasó Florida, causando daños por más de 20.000 millones de dólares y matando a decenas de estadounidenses.