GRAMMATIKO, Grecia
AGENCIAS
Un avión con 121 personas a bordo, entre ellas 48 niños, se estrelló ayer en una zona escarpada al norte de Atenas y no hubo sobrevivientes. El accidente constituye la mayor catástrofe aérea en la historia de Grecia.
Evidencias iniciales indican que el avión, un Boeing 737 de la empresa chipriota Helios Airways, habría caído como resultado de un problema técnico, posiblemente un problema de descompresión. Pero el accidente se produjo en medio de confusas circunstancias, aún no aclaradas, que en un primer momento hicieron pensar en un atentado o un caso de piratería.
El aparato se dirigía de Larnaca, Chipre, al aeropuerto internacional de Atenas camino a Praga, cuando se estrelló a las 12.05 de la tarde (hora local) a unos 40 kilómetros al norte de Atenas.
Según la primera reconstrucción del hecho, la torre de control del aeropuerto de Atenas, donde el aparato iba a realizar una escala, perdió contacto con el Boeing mientras todavía se encontraba en vuelo.
Dos cazas F16, en parte por temor a eventuales atentados, despegaron y se colocaron junto al avión chipriota, advirtiendo entonces que nadie lo piloteaba.
Uno de los pilotos estaba inclinado en su sillón y el otro no se veía y tal vez yacía desvanecido en el suelo.
Esa circunstancia hizo pensar en un desperfecto en el sistema de aire acondicionado hubiera lanzado sustancias tóxicas al interior de la cabina. Las hipótesis también incluyen, y esta la línea de investigación más consolidada ayer, la posibilidad de una despresurización repentina.
En esos dos casos es probable que también los pasajeros hubiesen perdido el conocimiento antes que el avión se precipitara.
"Si el avión está a 9.150 metros, uno no permanece consciente durante mucho tiempo. Tal vez 15 a 30 segundos. Es como estar en la cumbre del monte Everest", señaló el experto en pilotaje Kaminski Morrow.
Un hombre que dijo ser primo de uno de los pasajeros informó a la emisora de televisión Alpha que recibió un mensaje escrito en su teléfono celular minutos antes de la caída del avión. En el mensaje, "me dijo que los pilotos estaban inconscientes", informó Sotiris Voutas a la emisora. "El me dijo: ‘Primo mío, adiós. Todos estamos congelados de miedo’", añadió.
El Boeing se estrelló en Gramatiko, localidad cercana al aeropuerto de la capital griega, deshabitada y de fácil acceso.
Los equipos de auxilio llegaron rápidamente al lugar y hallaron al aparato destrozado y en llamas, a la vez que advirtieron numerosos cadáveres.
Cuando el avión fue alcanzado por los dos cazas militares estaba guiado automáticamente y siguió así unos 20 minutos, lo que hace presumir que cayó por falta de combustible.
Fuentes aeroportuarias dijeron que el Boeing de la Helios presentó problemas en el sistema de comunicaciones y de presurización antes del despegue, lo que afirma esta teoría. Los problemas habrían vuelto a presentarse durante el vuelo y el piloto, antes de perder el conocimiento, colocó por eso el sistema de pilotaje automático.
Había 48 niños a bordo del ación siniestrado, la mayoría en una excursión de adolescentes chipriotas a Praga.
TERRORISMO. Durante la jornada de ayer, alimentados por los sucintos dichos de la compañía aérea Helios, que repetía que "las razones de la caída del aparato no son claras", se manejó con fuerza la posibilidad de un atentado terrorista.
Es que los pilotos de los dos F-16 vieron, además de "al copiloto encorvado y quizá desvanecido y al piloto fuera de su lugar", a "dos personas en la cabina de mando, de los que se desconoce si eran miembros de la tripulación o pasajeros que querían hacerse con el control" de la aeronave, lo que enrarece la situación.
En la noche de ayer, en Nicosia, Chipre, el gobierno confirmaba que se habían hallado las cajas negras de la nave, y no había indicios de que el siniestro hubiera sido provocado intencionalmente .
La situación es de cualquier modo caótica, y las especulacione y las tareas de rescate acaparan todas las noticias en esta región del Mediterráneo. Chipre decretó tres días de luto por la tragedia y Grecia uno.
"Hay restos" del avión siniestrado "por todas partes. Las cosas son muy difíciles, imposibles de describir", intentaba explicar con la voz entrecortada George Papageorgiou, alcalde de Grammatiko.
Angustia en los familiares
CHIPRE
Las autoridades de Chipre instalaron ayer una célula de crisis tras el accidente, mientras los familiares de las víctimas se reunían en el aeropuerto de Larnaca en medio de lágrimas, angustia, ira y frustración.
En la cafetería del aeropuerto de Larnaca decenas de familiares de los pasajeros del avión se mostraban desconsolados y expresaban su frustración y cólera por la falta de información proporcionada por la compañía.
"Que nos digan si nuestros familiares están muertos", gritaban furiosamente algunos allegados de los pasajeros en dirección a los responsables de la compañía.
"Den los nombres (de las personas muertas), ya hemos esperado bastante", exigía un familiar, mientras que otro, presa de la ira y la tensión, se lanzaba contra un responsable de la compañía para intentar golpearle.
Artemi Chalarambous desconoce, como decenas de los presentes en la cafetería, si su hijo estaba a cargo del aparato, ya que todavía no se lo han confirmado: "Mi propio hijo es piloto, él volaba hoy hacia Atenas. Pero no sé en qué avión", explica.
Es que existe una incertudumbre atroz, ya que dos aviones despegaron al mismo tiempo de Larnaca con destino a Atenas, y todavía no estaba claro quién viajaba en cada uno. AFP
Antecedentes
3.1.2004. Un Boeing 737 de la compañía de charter egipcia Flahs Airlines de estrella en el Mar Rojo justo después de despegar de la estación balnearia de Charm el Cheij, causando 148 muertos, entre ellos 135 turistas franceses.
19.2.2003. Un avión militar se estrella en las montañas de Sirch (sudeste de Irán), con balance de 275 muertos.
25.5.2002. Un Boeing 747-200 perteneciente a la aerolínea taiwanesa China Airlines cae en pleno vuelo durante un viaje a Hong Kong, con saldo de 225 muertos.
12.11.2001. Un Airbus A-300 de American Airlines se estrella en el barrio de Queens en Nueva York y causa 265 muertos.
31.1.2000. Un airbús de Kenya Airways cae al mar en Costa de Marfil, poco después de despegar de Abidján: 169 muertos.
31.10.1999. Un Boeing 767 de la compañía Egyptair desaparece en la costa este de Estados Unidos con 217 personas a bordo. No hubo supervivientes.