Grupos radicales escindidos del Frente Amplio y partidos minoritarios de concepción ideológica de ultraizquierda, se aprestan a conformar un nuevo agrupamiento político de alternativa al "progresismo", del gobierno del presidente Tabaré Vázquez
Desde febrero los grupos y partidos comenzaron a reunirse y apuntan a cristalizar el nuevo bloque opositor en el correr de los próximos meses, según dijeron a El País fuentes radicales.
El Movimiento Revolucionario Oriental (MRO), el Frente Revolucionario para una Alternativa Socialista (FRAS), el Colectivo Militante (escindido de la Corriente de Izquierda), Convergencia Socialista, Fogoneros, Rumbo Socialista, una columna tupamara representada por el MPP Fundacional (ex integrantes del Movimiento de Participación Popular) y cinco agrupaciones de ex militantes del Frente Amplio, mantienen reuniones mensuales y analizan ocho documentos tendentes a unificar a toda la izquierda radical en un solo bloque.
El próximo encuentro para crear el bloque se celebrará en agosto, en el Club Artigas de La Teja.
Si bien las fuentes radicales admitieron que han dado apoyo a todos las movilizaciones y cortes de ruta que se sucedieron en reclamo al gobierno de Vázquez, señalaron que en la convocatoria para los piquetes también inciden "organizaciones sociales barriales".
REVOLUCIONARIA. "Somos militantes de la izquierda radical, anticapitalista y socialista (...), que reivindican aquel frentismo antioligárquico, antilatifundista y antimperialista que generó la alarma de 1971", expresa uno de los textos al que accedió El País.
"Somos conscientes de los desafíos que se abren con el nuevo periodo político. De que el enfrentamiento con las clases propietarias y el imperialismo asume otra dimensión. Donde la voluntad de cambio y la esperanza que la mayoría del pueblo trabajador ha depositado en el gobierno presidido por Tabaré Vázquez, debe traducirse en energía socialmente organizada, politizada y movilizada, para impedir una frustración de carácter histórico", agrega el texto.
"Recomponer una izquierda revolucionaria que lucha por el poder desde abajo, en el entendido que luchar por el poder, implica favorecer todo movimiento de acumulación de experiencias, de acciones directas de masas, de refuerzo de la conciencia de clase, de preparación de los enfrentamientos futuros contra el poder burgués que defiende con uñas y dientes su rentabilidad y los intereses de clase de los empresarios. La recomposición de esta izquierda es una prioridad para fortalecer la resistencia y luchar por un programa que realmente contemple las necesidades sociales básicas del pueblo trabajador", afirma uno de los documentos que actualmente se encuentra en discusión por el bloque radical.
Como propuestas a desarrollar, en el texto se subraya:"promover y apoyar todas las desobediencias, resistencias e iniciativas de democracia directa y autoorganización de masas, que apunten a trascender el chaleco de fuerza de una democracia de mercado, que condena a más del 35% de la población a sobrevivir en la más inaudita miseria y exclusión".