Continúan las denuncias, aunque popularidad de Lula sigue intacta

| Brasileños creen que el PT es corrupto, pero desvinculan al presidente de las maniobras

BRASILIA | EFE y O GLOBO/GDA

El Partido de los Trabajadores (PT) recibió ayer un enésimo golpe político al difundirse una grabación que lo involucra en el cobro de sobornos a empresas para que no sean auditadas por los organismos de control fiscal del gobierno del presidente Lula da Silva, fundador del PT.

El "Jornal Nacional" —informativo central de la televisora O Globo— difundió una grabación telefónica hecha por la Policía en agosto del año pasado y en la que está registrada la conversaciones entre dos auditoras fiscales. Una de ellas, María Auxiliadora da Vasconcelos, le advierte a la otra que las compañías cariocas afiliadas a la Federación de las Industrias de Río de Janeiro (Firjan), no pueden ser auditadas. Ante las preguntas de la otra, Vasconcelos explica que existe un contrato entre Firjan y el oficialista PT para que no se inspeccionen las declaraciones de impuestos de las empresas a cambio de una "mensualidad" al partido.

En concreto, Vasconcelos menciónó al ex ministro de la Casa Civil, José Dirceu y el ex tesorero del PT Delúbio Soares, como los operadores de la maniobra en el gobierno y el PT respectivamente. Los dos también fueron involucrados en el pago de U$S 12.500 mensuales a cien diputados entre 2003 y 2005 a cambio de apoyo político y ambos renunciaron a sus cargos. La acusación fue lanzada por el diputado Roberto Jefferson (ex aliado del presidente Lula da Silva) a principios de junio y desde entonces se han acumulado tal cantidad de pruebas que muy pocos dudan de la veracidad de las denuncias.

Ayer a última hora la Contraloría General de Brasil divulgó reporte en el que afirma que encontró irregularidades administrativas por unos U$S 24 millones en contratos y licitaciones de la empresa estatal de correos.

Un video difundido en mayo marcó el inicio de la tormenta para el PT. En la cinta, un director de Correos aparecía pidiendo un soborno para favorer a una empresa en una licitación. El funcionario mencionó a Jeffersor como garante en el Congreso de esa operación y Jefferson respondió que aquello era una trampa del PT para sacarlo del medio y resolvió romper con la alianza y lanzar sus denuncias.

El flamante presidente del PT, Terso Genro, reconoció ayer la crisis de su partido. "En Brasil existe una corrupción sistemática, que puede absorber parte de los cuadros de cualquier partido que llegue al Estado. Un partido se diferencia de los otros si tiene duros mecanismos de control, y parece que nosotros no los tenemos", dijo y advirtió que el PT vive la peor crisis de su historia y va a tener que ser reinventado". Genro fue nombrado para sustituir a José Genoino, quien también fuera involucrado en el escándalo y renunció el sábado a la presidencia.

POPULARIDAD. A pesar de que el escándalo de corrupción que afecta al partido y al gobierno de Lula da Silva no hace más que crecer día a día, la popularidad del presidente se mantiene intacta, según una encuesta difundida ayer.

El sondeo, realizado entre el 5 y el 7 de julio y por la consultora CNT/Sensus, establece que el 40,39% de los brasileños conserva una imagen positiva del mandatario. El motivo: la mayoría de los ciudadanos no involucra a Lula en el pago de sobornos a diputados orquestado por el PT, que Lula fundó en 1980. Los analistas mencionan además el buen desempeño de las economía y el carisma del presidente. Sin embargo, este mismo estudio asegura que el 67% de los brasileños cree que las acusaciones sobre el PT y algunos miembros del gobierno son ciertas. El 18,1% afirma lo contrario.

En tanto, el opositor Partido de Frente Liberal (derecha) expulsó ayer al diputado Joao Batista Ramos da Silva —también pastor Iglesia Universal del Reino de Dios, con numerosos templos en Uruguay—. El legislador había sido detenido el lunes en el aeropuerto de Brasilia cuando se disponía a viajar con siete maletas repletas de dinero. En total, Ramos da Silva cargaba U$S 4 millones.

Dicen que negocio del hijo de Lula es legal

BRASILIA

La compañía telefónica Telemar argumentó que la transacción por la que capitalizó la empresa del hijo del presidente Fabio Luis Lula da Silva con US$ 2 millones es "legal".

Entre los accionistas de Telemar, se encuentra el Banco Nacional de Desarrollo (BNES), que pertenece al Estado en un 44%. La telefónica puso el dinero para el inicio de actividades de Gamecorp, una empresa de video juegos que fundó Fabio Luis en sociedad con dos amigos. El negocio se hizo con la mediación de Anthonio Marmo Trevisan, amigo personal del mandatario y miembro del Consejo de Etica de la Presidencia. La oposición planteó en el Congreso una investigación en el Congreso para determinar si hubo tráfico de influencias.

La revista Veja reveló el fin de semana los detalles de esta operación financiera que catapultó a Fabio Luis, de 30 años, al mundo empresarial.

Antes de su padre asumiera la presidencia, el joven era un biólogo que se ganaba la vida dando clases de inglés y de informática. Fuentes confiaron al diario O Globo que el presidente consultó el lunes a varios ministros sobre la legalidad del negocio de su hijo y que recibió la noticia con preocupación.

Telemar dijo además que hizo la inversión tras comprobar la viabilidad y rentabilidad de la iniciativa de Fabio Luis.

"Fabio es un genio de los video games; no necesitamos de favores políticos", dijo uno de los socios del joven.

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