SANTIAGO | AFP
La colonia alemana Dignidad en Chile, cuyo fundador Paul Schaefer está preso acusado de violaciones a los derechos humanos, se expone a un duro castigo por ocultar el mayor arsenal descubierto desde que concluyó la dictadura del general Augusto Pinochet.
"No descartamos nada en este momento", advirtió el subsecretario del Ministerio del Interior, Jorge Correa Sutil, en alusión a la ley sobre seguridad interior del Estado que castiga con cárcel a quienes atenten contra el orden interno o se organicen en asociaciones ilícitas para propicien la subversión.
" Estamos ante una organización que se presentó al país como una entidad benefactora y que claramente se muestra ahora como una entidad que cometió una multiplicidad de delitos, entre ellos de carácter político y con un armamento digno de un ejército", dijo el subsecretario.
A los dos contenedores con armas descubiertos por la policía el martes, al día siguiente se sumó un tercer contenedor que apareció en un depósito subterráneo de la Villa Baviera, donde viven los 300 alemanes y sus descendientes que integran la colonia Dignidad.
Los dos primeros contenedores ocultaban 85 subametralladoras, 60 granadas de mano, 14 fusiles FAL, 18 minas antipersonales, 18 granadas de racimo, lanzacohetes y miras telescópicas. No hay datos sobre las armas incautadas el miércoles.
Acusado de 26 abusos sexuales contra niños campesinos en la zona de Parral, ciudad próxima a la colonia, Schaefer huyó de Chile en agosto de 1996 y permaneció prófugo por más de ocho años, hasta que fue capturado en Argentina y expulsado a territorio chileno en marzo pasado.
Además de las violaciones de niños, Schaefer enfrenta juicios por la desaparición de al menos cinco presos políticos que agentes del régimen de Pinochet llevaron hasta la colonia, según los antecedentes que reunió el juez Zepeda. Los testimonios que acusan a Schaefer también consignan visitas que Augusto Pinochet realizó a la colonia en sus tiempos de dictador junto al jefe de la Dina, su policía secreta, el general retirado Manuel Contreras.
Al descubrir los depósitos de armas, los agentes de la policía también encontraron documentos con informes personales sobre opositores a la dictadura de Pinochet, indicaron fuentes policiales que pidieron reserva de su identidad.