BRUSELAS | AFP y EFE
Bolivia registró en 2004 un espectacular crecimiento de 35% en la producción de cocaína respecto al año anterior, una situación que provoca preocupación en la comunidad internacional, que teme que la nueva crisis en ese país acentúe esta tendencia.
"Estamos muy preocupados por la situación en Bolivia", admitió el director de la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Crimen (Unodc), Antonio Costa, al presentar ayer en Bruselas el informe 2005 sobre la cocaína en los países andinos.
Según ese estudio, Bolivia se ha convertido en el país donde más avanza la producción de cocaína. Las hectáreas cultivadas aumentaron un 17% en 2004, y las toneladas producidas fueron 107 millones, un incremento del 35%, en igual periodo.
Para el responsable de la ONU, la razón de este aumento se encuentra en la cadena de convulsiones políticas que ha vivido el país en los últimos años, una situación que perdura hasta el presente con la actual crisis que motivó la renuncia del presidente Carlos Mesa y la asunción de Eduardo Rodríguez.
"Si se analiza la situación mundial, por ejemplo en Afganistán, se observa una relación: cuanto más débil es el gobierno más grande es la cantidad de tierra dedicada a cultivos ilegales", agregó Costa.
RESPUESTA. En este marco, el gobierno de Bolivia ratificó ayer su decisión de luchar contra el narcotráfico, a pesar de las dificultades que tiene para controlar los cultivos, según afirmó el viceministro de Desarrollo Alternativo, Jorge Azad.
Para el viceministro boliviano, el crecimiento de los cocales se debió a la ubicación "cada vez más alejada y dispersa de los lugares donde los campesinos han trasladado sus cultivos", lo que dificulta el acceso de las brigadas de erradicación. Sostuvo que los constantes conflictos en las regiones cocaleras, que se traducen en el bloqueo de caminos, obstaculizan también la tarea de los policías que deben efectuar la eliminación de las plantas.