TIFLIS :
La granada que agentes de seguridad de Georgia hallaron cerca del lugar donde el presidente estadounidense George W. Bush pronunció un discurso en la capital georgiana de Tiflis, no amenazó la vida del mandatario.
El secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Gela Bezhuashvili, negó las informaciones anteriores según las cuales la granada de entrenamiento fue arrojada cerca de estrado desde el cual Bush habló el martes a la multitud congregada en la Plaza de la Libertad, e insistió en que el mandatario no corrió peligro alguno.
Bush no se enteró del incidente hasta que fue informado en el avión presidencial rumbo a Estados Unidos. Bezhuashvili dijo que la granada de la era soviética fue encontrada a 30 metros de la tribuna desde la que habló Bush tras un vidrio a prueba de balas.
Bush se presentó el martes frente a miles de georgianos reunidos en la plaza de la Libertad de Tiflis, en el último día de una gira europea. Era la primera vez que un presidente estadounidense en ejercicio visitaba un país del Cáucaso.
Los servicios de seguridad georgianos intensificaron sus operaciones de seguridad para controlar a las 150.000 personas que acudieron al acto y verificar que no llevaban armas.
Pero la presión de la entusiasta multitud resultó demasiado para la seguridad georgiana y varios miles de personas rompieron el cordón establecido por la policía para ingresar a la plaza. Decenas cayeron unos sobre otros, tropezando con las barreras derribadas.