Madonna dice que suele enojarse con sus hijos Rocco y Lourdes, porque han decidido hablar entre ellos en francés para que nadie los pueda entender. Según el tabloide The Sun, la cantante de 46 años y su esposo, el director británico Guy Ritchie han impuesto una prohibición para que los niños no hablen en casa el francés, y de esta manera excluyan de las conversaciones a sus padres. Madonna había decidido el pasado año que sus hijos debían estudiar el idioma galo en el Liceo Francés, en el oeste de Londres, pero tanto Rocco como Lourdes hablan entre ellos esa lengua para que nadie los entienda.