La ciencia ficcion uruguaya intenta despegar

| El último libro de Natalia Mardero incursiona en un género poco común para los escritores uruguayos

Mauricio Rodríguez

maurodrielpais@hotmail.com

Casi cinco años después de su primer libro, Posmonauta, la joven escritora Natalia Mardero vuelve con Guía para un universo, su segunda publicación. Mardero desborda imaginación y pasea al lector por las tierras casi vírgenes de la ciencia ficción uruguaya. Los relatos se alternan entre la descripción de planetas inventados y las experiencias de la protagonista, una cosmonauta que trabaja en una nave y reflexiona en la soledad de su cabina.

"La mejor manera de disfrutar del libro es hacer un ‘click’ y dejarse llevar, para poder meterse en mundos por momentos muy raros, pero que a la vez se sienten muy cercanos o conocidos", dice la escritora. Viajando hoja tras hoja, el lector podrá conocer Retrolandia, el asteroide favorito de los anticuarios, o planetas como Lemon Pie, donde la superficie está cubierta de merengue, o Dermis, que tiene el piso hecho con piel. A su vez, pueden compartirse las vivencias de tripulantes peruanos, argentinos y brasileños o seres como los ginks, cuya piel les cambia de color según el estado de ánimo o los odwinos, que son mucho mas inteligentes que los humanos.

"El título del libro surgió cuando empecé a adivinar la posibilidad de escribir sobre planetas distantes. Quería que sonara a guía de viaje, de esas que te venden de cada ciudad y que te recomienda dónde ir, qué hacer y qué no hacer. Esta es una guía, pero de planetas que existían en mi cabeza. Aquí hablo de un universo: el mío y no otro", dice Mardero. Señala que Posmonauta fue el cierre de su adolescencia y Guía... la encuentra "en otra etapa, viviendo sola, con todo tipo de responsabilidades y decisiones más adultas".

ACTIVIDADES. Mardero desarrolla un largo collar de actividades que demuestran que resulta difícil vivir solo de escribir en Uruguay. "Yo creo que acá no se puede vivir de escribir. Habría que preguntarle a Eduardo Galeano. Yo no tengo idea", señala la escritora.

Para ella, la ciencia ficción no es habitual en los escritores uruguayos ni en los latinoamericanos. "Hay sólo casos aislados y no hay una producción masiva de ciencia ficción constante y buena. Los escritores consagrados de este país ya tienen una edad y una línea que no va con eso. Hablan más desde lo contestatario, tocando la realidad latinoamericana o local, el interior del país, la dictadura o la pobreza. Quizás creen que poco tiene que ver la ciencia ficción con nuestra realidad o que es un género menor", afirma. Y toma distancia: "No por haber escrito algo que roza la ciencia ficción me siento una escritora de ciencia ficción. No sé si voy a reincidir".

Confiesa que ha leído mucho, aunque a veces siente que no le da el tiempo para todo lo que quiere devorar. Entre sus referencias literarias destaca, entre otros, a Truman Capote, Raymond Carver, John Kennedy Toole y Marguerite Yourcenar. Esos autores fueron su inspiración a la que agregó, con los años, una aguda curiosidad por lo que la rodea. "Me alimento de todo lo que veo. Me gusta observar a la gente y escuchar conversaciones por ahí, en la calle o en el ómnibus. También me gusta inventar sin ninguna referencia en particular". Para escribir necesita tranquilidad, que no suene el teléfono y una excusa para "pegarse a la silla" porque le cuesta quedarse frente a la computadora mucho tiempo. Pero disfruta hacerlo.

MERCADO. Mardero no escribe pensando en un público en particular, aunque reconoce que "naturalmente" lo que hace le interesa particularmente a gente joven, "en el sentido amplio de la palabra. Ojalá nunca sea una escritora de elite. Que me entendieran unos y otros no. Creo que cualquiera puede engancharse con Guía... Estoy convencida que puede tener mucha aceptación entre niños y adolescentes. Pero nunca pensé que podría ser así, me di cuenta cuando lo terminé", confiesa la creadora.

El libro tiene, además, un atractivo extra: los dibujos del formidable Eduardo Barreto. Mardero hizo una convocatoria abierta buscando un dibujante y se sorprendió del resultado. "Cuando hice el llamado para conseguir ilustrador para el libro, me empezaron a llegar carpetitas con material. Un día abro un sobre y leo ‘Eduardo Barreto’. ¡Había mandado su carpetita como todos los demás! A mi se me cayó la mandíbula. No soy una experta en cómic, pero me gusta lo suficiente como para saber quién es Barreto y lo que significa", sostiene la escritora. Barreto significa talento con los pinceles y los lápices. Empezó con 16 años dibujando en el suplemento para niños del diario El Día en la década de los ’70 y terminó trabajando para las grandes empresas de comics estadounidenses, dibujando, entre otros, a Batman, su personaje favorito. Mardero no lo dudó. "Me comuniqué con él inmediatamente. Leyó el libro, le gustó y nos juntamos para definir el estilo de los dibujos. Le di total libertad, que dibujara los cuentos que quisiera. Y el resultado me encantó", se maravilla la escritora. El resultado son 11 dibujos con la grifa del exitoso dibujante uruguayo que acompañan un relato que, según la escritora, "es entretenido, ágil y concreto". El desafío de asomarse al ‘universo Mardero’ ya espera en las librerías.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar