La actividad industrial volvió a crecer en noviembre pasado, al aumentar un 18,06% contra igual mes de 2003. De esta manera, en el acumulado enero-noviembre, la producción de la industria se incrementó un 22,16%. Estas cifras no incluyen la actividad de la refinería de petróleo, que presenta un comportamiento muy volátil y por esta razón es costumbre excluirla del análisis.
Casi todas las ramas relevadas por la encuesta del Instituto Nacional de Estadística mostraron una mejor actividad que en noviembre de 2003, con excepción de la maderera (exhibió un fuerte retroceso de 33,82%) y de la de maquinarias y aparatos eléctricos (cayó 0,88%).
El resto de las ramas registró fuertes repuntes en el onceavo mes de 2004, con tasas de crecimiento que en su mayoría alcanzaron los dos dígitos.
En el acumulado enero-noviembre, en tanto, todas las ramas mostraron tasas de dos dígitos, con la única excepción de la maderera (retrocedió 5,78%). El máximo aumento se verificó a nivel de las maquinarias y equipamientos, cuyo volumen de producción subió un 62,06% contra los primeros once meses de 2003.
En términos desestacionalizados, es decir depurados de efectos estacionales o zafrales, la actividad industrial habría crecido alrededor de un 0,5% por cuarto mes consecutivo sin considerar a la refinería, y un 1,3% si se la incluye. Estas cifras son estimaciones de El País, ya que los datos desestacionalizados oficiales sólo se conocen trimestralmente al difundirse las cifras de Producto Interno Bruto.
Se trata del vigésimo quinto mes consecutivo de crecimiento industrial desde el piso alcanzado en octubre de 2002 (ver gráfico). La industria ha sido uno de los sectores más dinámicos en el proceso de recuperación post-crisis, fundamentalmente las ramas destinadas a la exportación de base primaria y las sustitutivas de importaciones.
En cuanto al personal ocupado en el sector, creció un 11,38% en noviembre y un 12,79% en los once meses, mientras que las horas trabajadas aumentaron un 15,88% y un 15,42%, respectivamente.