PARIS n Los cines franceses registraron en 2004 las mayores ventas de entradas desde 1984, con 196 millones de espectadores, un 12% más que en 2003, cuando recibieron a 174,5 millones de personas, anunció ayer la Federación Nacional de los Cines Franceses (FNCF).
A la cabeza de las taquillas nacionales figura el film Les Choristes, de Christophe Barratier, protagonizado por Gérard Jugnot, con 8,6 millones de entradas vendidas.
Le siguen cuatro películas estadounidenses Shrek 2 (7,1 millones), Harry Potter 3 (7,1), Spiderman 2 (5,3) y Les Indestructibles (4,6) y una francesa, Un long dimanche de fiancailles, de Jean-Pierre Jeunet, con Audrey Tautou, la actriz que cobró fuerte popularidad tras protagonizar Amelie.
Doce de los veinte films que encabezan la lista de vistos proceden de Estados Unidos y los ocho restantes de la industria cinematográfica nacional, precisó la FNFC.
Subrayó que las salas de cine del país estuvieron particularmente activas a lo largo del primer semestre de 2004, con un crecimiento del 19% respecto a 2003, mientras que la segunda mitad del año sólo se incrementó en un 5%.
Según la Federación, una de las razones de esta buena racha se debe a la gran calidad de las salas francesas, promovida con una buena política inversora del sector de exhibición (1.700 millones de euros en los últimos 20 años), tanto en las grandes ciudades como en las pequeñas.
La asistencia más baja registrada en los cines franceses fue en 1992, con sólo 116 millones de espectadores. efe