A pocas horas de la marcha en la que 2500 personas pidieron justicia y reclamaron su renuncia, el jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, dijo que comprende "cualquier expresión de los familiares" aunque apuntó al dueño del boliche, Omar Chabán, a la hora de señalar responsables.
En diálogo con LA NACION LINE, el funcionario afirmó: "El local estaba habilitado, en abril de 2004 se había inspeccionado la actualización de la certificación de Bomberos y en el medio de esta habilitación el empresario hizo un cambio poniendo un techo acústico totalmente inflamable cuya combustión generó gases tóxicos que intoxicaron a todos los que murieron".
En este sentido, consideró que "las leyes y los controles son relativos cuando hay una actitud criminal de este tipo a la cual se sumó tener la puerta del local cerrada".
"Acá hay una criminal responsabilidad del empresario que no invertir 120.000 pesos mandó a la muerte a casi 200 personas", agregó.
El funcionario aclaró que la intención de su gobierno no es justificar sino explicar al tiempo que aseguró que comprende "cualquier expresión de los familiares, de los padres que perdieron a sus hijos que es la situación de dolor de un ser humano".
Al ser consultado por un contacto con el presidente Néstor Kirchner a su regreso de El Calafate, Ibarra respondió que no está previsto pero aclaró que no descarta un encuentro.