El presidente Jorge Batlle insistió ayer jueves en que el ofrecimiento que le formuló el mandatario electo, Tabaré Vázquez, para que ocupara la titularidad de la embajada de Estados Unidos fue "en serio", saliendo al cruce de esa manera de la versión que dio el día anterior el líder izquierdista de que la oferta se trató de una "broma".
Vázquez, por su parte, lejos de despejar las dudas acerca del ofrecimiento, dio ayer un punto de vista que generó aun más incertidumbre: "si me hubiera dicho que sí, lo hubiera tenido que pensar".
El diferendo entre el presidente saliente y el entrante sobre el ofrecimiento de la embajada de Estados Unidos comenzó en la mañana del miércoles 29, cuando el diario El País informó que en la reunión que habían mantenido el lunes 27 en la residencia de Suárez, Vázquez le había formulado la oferta a Batlle.
Ese mismo miércoles en la mañana, el vicepresidente electo, Rodolfo Nin Novoa, no sólo confirmó el ofrecimiento sino que además dio detalles sobre la forma en que se gestó al ser entrevistado por radio Carve.
Sin embargo, horas después, los futuros secretario y prosecretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández y Jorge Vázquez —hermano del presidente electo—, negaron la veracidad de la información.
Pero, desde el gobierno actual, el ministro de Indsutria, José Villar confirmó la veracidad de la información. Cuando horas después Batlle hizo lo mismo desde Maldonado —destacando incluso el "honor" que significó para él la oferta— el tema pareció liquidado, ya que el mandatario dijo que no aceptaba la oferta.
No obstante, horas después, Vázquez dijo en Canal 10 que el comentario fue hecho en tono de broma.
CHISTE. Ayer jueves, en el Edificio Libertad, Batlle se refirió al tema, cuando se le preguntó si "tomó en serio" el ofrecimiento.
"Las conversaciones entre los presidentes son en serio, porque si no yo tendría que empezar a averiguar qué parte de la conversación, de la restante conversación, fue en serio y qué parte fue en broma. O sea, yo no saqué el tema, el tema lo sacó el presidente (electo) y yo no puedo pensar que el presidente de la República haya ido a verme para hacerme un chiste", dijo.
Agregó que no espera que Vázquez lo llame para aclararle la situación y cuando se le preguntó por qué hubo "contradicciones", respondió: "Pregúntele al doctor Vázquez".
PENSAR. Vázquez dijo, por su parte, que sin perjuicio de la forma en que el tema surgió en la conversación, hubiera estado dispuesto a considerar una respuesta afirmativa.
"Si me hubiera dicho que sí lo hubiera tenido que pensar. Si me hubiera dicho que sí, de repente hasta pensaba que pudiera ser una buena cosa, por las relaciones que tiene con el gobierno de Estados Unidos", declaró ayer jueves al semanario Búsqueda.
"Lo que importa es el país. Y yo creo que él, con el conocimiento que tiene de los Estados Unidos y con la relación que tiene con el presidente en particular y con el gobierno de Estados Unidos en general, yo creo que podría prestar un servicio realmente importante para el país", agregó.
Vázquez explicó su actitud con el discurso que asumió hasta el presente. "Si nosotros hemos hablado de tolerancia, de respeto, de buscar los mejores hombres para los mejores puestos; que no íbamos a hacer lo mismo que nos habían hecho a nosotros los partidos tradicionales... usted saque las conclusiones", dijo.
Cuando se le preguntó si con eso no se "armaría un lío bárbaro" en la izquierda, Vázquez respondió: "Yo sé que se me puede armar un lío enorme adentro, pero ahora mi obligación es pensar en el país y en todos los uruguayos. Así me he comprometido a hacerlo y lo voy a hacer.
"Y yo pienso que más allá de las circunstancias de cómo se planteó, por su conocimiento de Estados Unidos, por su amistad con el presidente de Estados Unidos y por el conocimiento que tiene del gobierno de Estados Unidos, el doctor Batlle puede prestarle un al país un servicio importante. Así que tampoco creo que sea para dramatizar mucho porque no me parece que sea ningún disparate", agregó.
El presidente electo restó importancia a la posibilidad de que se recordaran los fuertes cuestionamientos que realizó la izquierda a la "errática" política exterior de Batlle.
"Los tiempos han pasado, las cosas han cambiado, estamos en el siglo XXI y estamos en un mundo donde para sobrevivir hay que actuar con inteligencia. Y no pretendemos ser muy inteligentes, pero por lo menos intentamos darnos cuenta de las situaciones, hacer un análisis de las mismas y en función de eso concluir: ¿para el país sería bueno o no sería bueno?".
Gargano: el tema está "terminado"
"Nunca me lo plantee. ¿Ta?". Notoriamente irritado, el futuro canciller, el senador socialista Reinaldo Gargano, finalizó de esa manera ayer jueves una entrevista en el programa En Perspectiva de radio El Espectador, cuando estaba siendo interrogado sobre el ofrecimiento que le realizó el presidente electo, Tabaré Vázquez, al mandatario Jorge Batlle, para que ocupe la titularidad de la embajada de Estados Unidos.
Gargano, presidente del Partido Socialista, comentó que no consideraba que las conversaciones entre el futuro y el saliente mandatario tuvieran que ser "motivo de comentarios" y "menos" aún "tema de especulación de los medios porque han ido formando opinión y dan una idea de liviandad y superficialidad".
"Las cosas no son así. Naturalmente puede haber alguna broma, algún planteo coyuntural y demás, a raíz del desarrollo de la conversación... Pero el episodio está terminado, se acabó, hay que pensar para adelante", señaló.
El futuro canciller dijo que tenía "muchos nombres en la cabeza" de posibles candidatos a ocupar la representación diplomática en Washington, que no pertenecen a la izquierda pero son personas con "disciplina, capacidad, talento".
Ante la pregunta de si él "hubiera propuesto a Batlle", el futuro canciller respondió: "¡Pero mire la pregunta que me viene a hacer...! Usted me está haciendo la pregunta para que yo le conteste... Nunca me lo plantée. ¿Ta?".