—¿Habrá leído el informe, publicado en el Diario Oficial, de la Auditoría Interna de la Nación?
—¡Zas!, una quemazón bastante grande para mucha gente y mucho organismo estatal.
—Por cierto, pero tengo ante mi vista otro trabajo de la Auditoria que "quema como pan salido del horno", es sobre la Administración Nacional de Servicios de Estiba (ANSE).
—Algo me rumorearon antes de encontrarme con usted, amigo duende, es un tema escabroso.
—Le cuento que hay deuda por aportes al BPS en un año de $ 1.832.853, sin incluir multas y recargos.
—Lo peor está en la contratación de un profesional sin instrumentarse en ningún documento (resolución, contrato, etc.).
—¿No me diga que el hombre se llevaba los pesos sin figurar en ninguna planilla ni firmar papeles?
—Dio en el clavo, se le abonó en el período diciembre del 2001 a enero del 2003 por concepto de honorarios profesionales como contador la friolera de U$S 93.480, adeudándole al 31 de enero de ese mismo año otros 15 mil dólares.
—¡Y no eran pesitos lo que cobraba el profesional invisible, que no figuraba en ningún documento!
—No solamente eso, se constató que cuando se le reclamaron facturas al profesional, durante los meses de julio del 2002 al 31 de febrero del 2003, presentó papeles con pie de imprenta vencido y alguno extendido a otra persona, e igualmente se pagaron los honorarios.
—Le agrego que al Director se le abonaron viáticos por visitas a inmuebles de ANSE que ya habían sido transferidos por el organismo al Ministerio de Trabajo.
—Y le digo también que ese mismo director cobró retribuciones que excedían el tope legal.
—Hay retiros de caja sin documentación que los respaldara, se incluían como permanentes partidas que no lo eran, etc., etc.
—¡Relajo total en ANSE!
—Mala tos le siento al gato!