EN acto de cortesía y de sencillez republicana que hay que destacar, el Presidente electo ha visitado en sus respectivas casas a los partidos políticos pidiéndoles nombres para la integración del gabinete, de los organismos de contralor —Tribunal de Cuentas y Corte Electoral— y directorios de las empresas públicas.
Era sabido que en lo que interesa al Partido Nacional, su Directorio había resuelto no integrar el Poder Ejecutivo, lo que no desmerece el gesto del Dr. Vázquez. En cambio tendrá su representación en los demás organismos. Tanto en el caso del Tribunal de Cuentas como de la Corte Electoral, la presencia de las minorías está impuesta por la Constitución. No es así en el caso de los Entes, cuyos Directores o Directorios puede proponer el Poder Ejecutivo a su arbitrio necesitando en principio el apoyo de 3/5 de senadores, porcentaje al que el Frente no alcanza, pero si no lo consigue en sesenta días desde la propuesta, la misma quedará confirmada.
En buen romance, a estos funcionarios los selecciona y nombra el Poder Ejecutivo, y el gobierno electo, teniendo en cuenta su mayoría absoluta en el Parlamento, no necesita hacerlo por cuota política, lo que era de estilo en otras oportunidades.
Es muy importante señalar que a diferencia de lo que ha venido siendo la conducta tradicional, el Dr. Vázquez —si entendimos bien lo que trascendió— no ofreció cargos, sino que pidió nombres para tenerlos o no en cuenta, sin otra exigencia que la de la honorabilidad de los propuestos, y su idoneidad para ejercer el cargo. Esto no es otra cosa que repetir las palabras del texto constitucional. Habrá que atender entonces a las "condiciones personales, funcionales y técnicas" de los candidatos. Si a ello se va a atener el nuevo gobierno en el marco de un criterio de razonabilidad, debe señalarse que en este aspecto al menos, el comienzo es alentador.
LA tradición, decíamos, era otra. Los resultados electorales generalmente impusieron para gobernar el entendimiento o la coalición entre los partidos, y la distribución de cargos —no sólo en los Entes, hay que agregar embajadas y decenas de comisiones de toda índole que se han creado y a cuyos integrantes se les paga viáticos en dólares— se hacía inevitablemente por reparto, por cuota política, por el ominoso planillado.
Esto fue uno de los factores más desprestigiantes de la imagen de los partidos tradicionales y buena parte de aquellos polvos trajeron estos lodos.
En la práctica, la voluntad del Constituyente se expresaba en letra de significado inequívoco pero muerta. Era corriente designar en cargos de jerarquía de empresas públicas a políticos que perdían posiciones por falta de votos, sin idoneidad para dirigir nada y menos una empresa especializada, sean bancos, sea Ancap, sea UTE, por nombrar los más apetecibles. Y estos funcionarios, a quienes la Constitución a texto expreso les prohíbe "la realización de todo acto político salvo el voto" en los hechos, se dedicaban sin disimulo a la actividad política, a favorecer los intereses del partido o del sector que los había propuesto, montando secretarías que no ha de tenerlas ni Bush para atender los pedidos de los correligionarios, ocupando pisos enteros de edificios del tamaño de monumento.
Se daba el contrasentido entonces que a quienes les estaba vedada a texto expreso la actividad política, entraban a sus cargos por cuota política, repartían favores políticos, y procedían en sus funciones de acuerdo a instrucciones políticas.
Nuestro Partido Nacional cayó en la volteada y es responsable como el Partido Colorado de la desnaturalización y deterioro del prestigio de todo el sistema.
NADIE se ha dado cuenta que estas cosas a la gente la indignan, o si hubo alguno que lo comprendió, llegó demasiado tarde. Y vaya que con razón la gente está harta de estos abusos.
Ahora, la ocasión la pintan calva. El Partido Nacional está dispuesto a ocupar los cargos que le corresponden y otros que no dependen de su voluntad, sino de la de quien considerará a quién se está proponiendo, porque tiene todo el derecho a vetar a quien quiera. Si Vázquez no se pone firme en esta exigencia de idoneidad —lo de la honorabilidad va de suyo— largará mal pisado y estará demostrando lo que más de uno cree, que en el fondo, la izquierda peca de los mismos vicios que condena.
Por supuesto que no será fácil encontrar candidatos a proponer. ¿En dónde está un banquero experimentado, por ejemplo, dispuesto a ganar treinta mil pesos por mes y a ser vapuleado en el Parlamento, en la prensa cuestionándole su honestidad? ¿En dónde está el empresario con condiciones para administrar dos elefantiásicas empresas que actúan en monopolio en los campos críticos de los combustibles y de la energía por una paga similar en donde la mayoría del pueblo, que curiosamente quiere vivir mejor, siempre que pudo hizo todo lo necesario para encarecer los productos que ofrecen esas empresas y se resisten a admitir capitales privados para que inviertan en ellas?
CONVENGAMOS, Cristos dispuestos a crucificarse por nada no abundan en este mundo. Pero el Partido Nacional debe encontrar gente con visión y espíritu de país y con "epidermis de elefante" al decir del recordado Ingeniero Héctor del Campo, convencerla, y dar esos, sus nombres. La experiencia ha demostrado la trascendencia fundamental que tuvo en la estupenda votación conseguida el 31 de octubre, la renovación, las caras nuevas. La lección tiene que haber sido aprendida.
Felicidad y optimismo
Los ñandúes uruguayos ya no esconden la cabeza debajo de la tierra, ahora la mantienen bien en alto. Luego del éxito alcanzado tras la auditoría de la Unión Europea, los criaderos se preparan para incrementar sus planteles, mientras esperan que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) finalice las negociaciones para definir el protocolo sanitario, previo a la exportación de carne de la especie.
Hoy existen más de 140 criaderos habilitados por la Dirección de Fauna del MGAP, pero muchos inversores esperan que Europa abra las puertas para la carne del Rhea americana (nombre científico de la especie), para comenzar a apostar a este rubro.
Algunas empresas ya cerraron negocios para exportar carne a Brasil y Argentina, básicamente a cadenas de supermercados y el selecto nicho de la gastronomía hotelera. Se enviaron cueros curtidos a Italia (terminados) y huevos vacíos a China. Sin embargo, en lo interno, el mercado no para de crecer y los uruguayos tienen al alcance de la mano una variada gama de productos que van desde las tradicionales hamburguesas, chorizos y embutidos varios, hasta llegar a selectos cortes como lomo y pica- nha, que ya se venden en algunas carnicerías.
Más allá de los altos beneficios para la salud que lleva consigo la ingesta de este producto, ya que contiene cero colesterol y es fuerte en aceites como el omega 3, también beneficia a los bolsillos, puesto que sale prácticamente la mitad que la carne vacuna y eso activó el consumo.