El fatal error de Bush

Quizá nadie sepa lo que realmente ocurrió con las 377 toneladas de explosivos almacenadas por el régimen de Saddam Hussein en el complejo Al Qaqaa, en el sur de Bagdad. Pero la campaña de John Kerry está en lo correcto al criticar el fracaso de la administración Bush en cuanto a tener un plan para destruir este arsenal que podía ser utilizado por terroristas.

En tanto, el aspecto más inquietante de la videocinta de Osama bin Laden dada a conocer el viernes no es su contenido, sino el hecho de que bin Laden está vivo y lo suficientemente sano para trasmitir este odioso mensaje.

Los dos casos socavan la aseveración central de la campaña de Bush: que él ha sido un exitoso presidente de guerra, sea en Irak o en su campaña contra Al-Qaeda.

La administración Bush pensó que la guerra de Irak terminaría cuando Saddam Hussein fuera derrocado en abril de 2003. Carecía de un plan para capturar y destruir las armas que estaban esparcidas a lo largo y ancho del país y, además de eso, prevenir el estallido de una insurgencia que todavía está matando a estadounidenses y destabilizando a la sociedad iraquí. Bush alardea bastante de su determinación de combatir a los terroristas, pero la determinación sin un plan bien elaborado no pasa de ser terquedad.

Bush acusa a Kerry de saltar a conclusiones cuando el senador asegura que el material bélico fue robado mientras las tropas de Estados Unidos estaban ocupando el país.

Pero un equipo de televisión de Minneapolis que acompañó a la División Aerotrasportada 101 proporciona evidencia convincente de que al menos parte de los explosivos permanecían bajo sus sellos el 18 de abril de 2003, mientras los soldados de Estados Unidos establecían una base temporal cerca de ese sitio.

Las tropas, parte de la fuerza de asalto inicial de Estados Unidos, avanzaban hacia el norte inmediatamente después de la caída de Saddam, y no era razonable esperar que pudieran encargarse de eliminar los reductos de armas abandonadas en su ruta. Bush, como comandante en jefe, debió haber emplazado más tropas para asegurar o eliminar de alguna forma los explosivos

Al-Qaeda aún tiene el poder de sacudir a Estados Unidos. La reaparición de bin Laden en una videocinta muestra que ese conflicto dista mucho de haber terminado.

Y la guerra en Irak se ha convertido en una lucha desgastante e implacable. Bush y sus colaboradores no supieron anticipar este giro en la guerra, y esto explica el fracaso en cuanto a asegurar los reductos con armas en todo el país.

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