Washington - El presidente de EEUU, George W. Bush y su rival demócrata, John Kerry, se dirigieron hoy al país, en sus últimos discursos radiofónicos antes de las elecciones, para presentarse como la mejor opción en la guerra contra el terrorismo.
"Todo nuestro progreso depende de nuestra seguridad", afirmó Bush, quien hizo balance de la campaña contra el terrorismo lanzada por el Gobierno desde los atentados del 11-S.
"Hemos reforzado la seguridad nacional. Hemos derrocado los regímenes de terror en Afganistán e Irak. Estamos a la ofensiva en todo el mundo porque la mejor manera de evitar futuros ataques es perseguir al enemigo", añadió en su discurso de hoy.
Kerry también se dirigió a los electores para recordarles que en tres días "puedes elegir a un presidente que defenderá esta nación y luchará por la clase media. Y si me das la oportunidad, yo seré ese presidente".
En Irak, añadió Kerry, "atraeré a nuestros aliados a nuestro lado y entrenaré a los iraquíes para que tengan éxito y nuestras tropas vuelvan a casa".
El candidato demócrata prometió encabezar una guerra contra el terror más firme, inteligente y efectiva, y capturar a los terroristas estén donde estén.
"Defendí este país cuando era joven y lo defenderé como presidente", prosiguió Kerry en un discurso en el que reiteró que juntos podemos cambiar EEUU porque "creo que la esperanza, no el miedo, es nuestro futuro".
Para el presidente, el futuro está en seguir la lucha y los votantes deben recordar esto: "haré lo que sea para defender América y prevalecer en la guerra contra el terror, y siempre respaldaré a los hombres y mujeres que están luchando".
Al margen del terrorismo, los dos dejaron también muy claras sus propuestas en materia económica y social.
Bush subrayó que la economía está creciendo y que los ciudadanos tienen más dinero en sus bolsillos gracias a los recortes de impuestos promovidos por su Gobierno.
Recordó la reforma educativa puesta en marcha desde que llegó a la Casa Blanca y las iniciativas lanzadas en materia sanitaria.
La familia es también otra de las cuestiones prioritarias para el presidente, quien cree que "el matrimonio es un compromiso sagrado y siempre lo defenderé".
Por su parte, Kerry advirtió a los estadounidenses de que si permiten que Bush continúe en la presidencia tendrán cuatro años más de pérdidas de empleos, de beneficios para los más ricos, de una sanidad que sólo funciona para los privilegiados y de restricciones del Gobierno a la investigación científica sobre células madre.
"En tres días podemos cambiar el curso de nuestro país. La elección está en sus manos", añadió.
Tanto él como el presidente coincidieron en que, sea cual sea su decisión, los ciudadanos deben acudir a votar el próximo martes.
EFE y AFP