Las brujas de Halloween cayeron en "desgracia" por las elecciones

| Veda alcohólica lleva a cambiar las fiestas para el viernes, domingo de noche o lunes

CELTAS. Los colegios ingleses empezaron a festejar Halloween hace 10 años. La fiesta y el negocio se han extendido. 200x140
CELTAS. Los colegios ingleses empezaron a festejar Halloween hace 10 años. La fiesta y el negocio se han extendido.

Las celebraciones de Halloween, este año, estrán un poco de capa caída y "contaminadas" por su coincidencia con los comicios nacionales.

Aída Goldin, titular de la cadena Superfiestas, dijo que la actividad se concentra los últimos días y que "este año viene lento por las elecciones", que caen justo el día señalado por las tradiciones celtas para homenajear a sombras y bultos que se menean.

Las tiendas Superfiestas son uno de los pocos lugares en los que se consiguen disfraces y otros artículos alusivos a la Noche de Brujas: máscaras, calabazas, telarañas, capas de vampiro y escobas de bruja acaparan las vidrieras de los ocho locales de Superfiestas.

No es que el acto cívico en sí represente un impedimento para una fiesta horripilante, pero la veda alcohólica de la noche anterior condiciona un poco el octanaje de las fiestas de adultos: viernes y lunes son las fechas alternativas. Los niños ni se enteran, porque las actividades en los colegios están agendadas para mañana.

Goldin dijo que los montevideanos, tanto adultos como niños, cumplen con más rigor el rito compartido por esta fiesta y la de Carnaval: "se disfrazan más".

Sin embargo, la mayoría de los comercios del Centro no dan cuenta de la proximidad de la fecha. Son contadas las vidrieras decoradas con globos negros y naranja, calabazas talladas, esqueletos y calcomanías con forma de calaveras.

En los kioscos brotan los "ojos de chocolate" y los chupetines con forma de calabaza, y en un negocio de velas de la calle Ejido se exhiben candelas alusivas: brujas y más calabazas.

En los shoppings, el negocio del "horror" es un poco más palpable en las vidrieras y promociones vinculadas a Halloween.

A través de los colegios ingleses la celebración del 31 de octubre cobró notoriedad en Uruguay. El Richard Anderson instauró hace más de 10 años una actividad recreativa y se estudia la historia de la fiesta.

En el Colegio Inglés quienes esperan con más ansias son los preescolares y los escolares de hasta tercer año, quienes decoran su aula y los corredores, se disfrazan y comparten caramelos, cantan y bailan.

La diversión está entre la emoción de un susto y el misterio de un antifaz.

Como contracara, la Alianza Uruguay Estados Unidos ya hace tres años que no celebra la fiesta de las calabazas talladas. Y el Saint Patrick’s tampoco celebra, por convicción religiosa, aduciendo que la de Halloween es una fiesta "pagana".

En el Colegio Inglés, a los padres les recomiendan que no gasten cifras "extravagantes" en indumentaria y parafernalia, sino que empleen la imaginación.

Ente los articulos de Superfiestas se puede mencionar que una capa de Drácula roja o negra vale entre $ 150 y $ 170; las caretas entre $ 45 y $ 159; un gorro de bruja $ 69 y los satánicos tridentes de plástico valen $ 22.

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