Buenos Aires - Los alumnos de la localidad argentina de Carmen de Patagones volvieron hoy a clase, tres días después de que un chico de 15 años matara a tres compañeros e hiriera a otros cinco en una escuela, en la que aún no se reanudó la actividad.
El reinicio de las clases en el establecimiento donde se produjo la matanza se producirá el próximo lunes, mientras que hoy un equipo de psicólogos se reunió por primera vez con los compañeros del homicida y de las víctimas.
En el resto de las escuelas de Carmen de Patagones, situada a unos mil kilómetros al sur de Buenos Aires y que tiene poco más de 25.000 habitantes, la actividad fue normal, según informaron las autoridades.
Antes de ingresar a las aulas, alumnos y profesores recordaron a los tres chicos de 15 años fallecidos el pasado martes, cuando un adolescente disparó contra sus compañeros de la escuela de enseñanza media Islas Malvinas con una pistola calibre nueve milímetros.
Cuatro de los heridos de bala continuaban evolucionando favorablemente hoy en dos hospitales de la zona, entre ellos Pablo Saldías, el chico que trató de quitar el arma al agresor cuando estaba disparando, que es quien presenta la situación más delicada.
Rafael, el autor de la matanza, dijo estar "arrepentido" , aunque "comprendió perfectamente lo que hacía" , según Alicia Ramallo, la jueza de menores ante la que declaró el pasado miércoles voluntariamente.
De acuerdo con los estudios preliminares, el adolescente que fue a la escuela con la pistola reglamentaria de su padre, un efectivo de la Prefectura Naval (guardacostas), tiene "trastornos psicológicos y rasgos obsesivos y fóbicos". En principio Rafael, un chico tímido y con dificultades de integración, se había negado a ver a sus familiares, pero el jueves pasó varias horas junto a sus padres y su hermano de 11 años en la dependencia de la Prefectura en la que permanece alojado.
Varios especialistas en enfermedades mentales opinaron hoy que en Argentina no existen instituciones donde pueda tratarse al chico adecuadamente y desaconsejaron su traslado a una clínica psiquiátrica o a una comunidad terapéutica. Además, coincidieron en que todavía deben efectuarse nuevas evaluaciones psicológicas y psiquiátricas sobre quien protagonizó un hecho inédito en la historia de este país.
EFE