NACIONES UNIDAS
El asesor especial de la ONU para Irak, Lajdar Brahimi, delineó ayer un dramático panorama de "sangre y violencia" en esa nación y puso en manos del Consejo de Seguridad una toma de decisión "creíble, bajo tan duras circunstancias".
Brahimi, quien regresó a la ONU al cabo de una misión de 11 días, dijo que "la situación de seguridad era y sigue siendo extremadamente preocupante", al informar al Consejo de Seguridad, para definir con su equipo una transición en Irak.
El asesor delineó los objetivos de la transición de poderes en Irak hacia el 30 de junio y estimó factible la convocatoria a elecciones en enero de 2004, pero subrayó que "no serán tiempos fáciles".
"Hay mucho que hacer y el tiempo apremia", dijo Brahimi, quien reiteró que "no van a ser sencillas" las tareas que el Consejo de Seguridad "avaló y respaldó intensamente para que se desarrollaran, es decir, asistir la asunción del gobierno interino antes del 30 de junio y preparar las elecciones de enero de 2005". ANSA