Montevideo - El presidente uruguayo, Jorge Batlle, inició hoy una gira que le llevará a Sudáfrica para conmemorar el fin del "apartheid" y después a Congo, donde condecorará a los uruguayos que participan en una misión de paz de Naciones Unidas.
Después de delegar el mando en el vicepresidente Luis Hierro en el aeropuerto internacional de Carrasco, Batlle y su comitiva emprendieron viaje hacia Sudáfrica, primera escala de su gira.
El motivo principal del viaje es, sin embargo, el encuentro con los 2.000 uruguayos que se encuentran en Congo al servicio de la Organización de Naciones Unidas.
El ministro de Defensa Nacional, Yamandú Fau, dijo que la visita de Batlle al Congo "es un hecho realmente importante para la moral de las tropas que desarrollan la tarea con una actitud abnegada, arriesgada y sobre todo plena de coraje y compromiso".
Batlle viaja acompañado por los comandantes en jefe del Ejército, teniente general Santiago Pomoli, de la Armada, vicealmirante Tabaré Daners, y de la Fuerza Aérea, teniente general Enrique Bonelli.
Desde Johannesburgo se trasladarán a Pretoria, donde asistirán a la ceremonia de toma de posesión del recientemente reelegido presidente Thabo Mbeki.
Batlle también estará en la ceremonia de conmemoración del décimo aniversario del fin del régimen de segregación racial o "apartheid" y presenciará un desfile militar.
El presidente almorzará con las autoridades sudafricanas mandatarios y personalidades que asisten a los actos, entre ellos el presidente de Chile, Ricardo Lagos.
El miércoles, ya en Congo, el presidente colocará las condecoraciones en las banderas uruguayas del Ejército y la Armada que utilizan los "cascos azules" del Congo.
La ceremonia se desarrollará en Kisangani, oportunidad en la cual tendrá un encuentro con oficiales y soldados, con quienes almorzará.
Por la tarde se reunirá privadamente con el Presidente de la República Democrática del Congo, Joseph Kabila.
Durante su visita a Congo Batlle se desplazará a la conflictiva región de Bunia, donde desde abril de 2003 están destacados 700 militares uruguayos que se encargan de la protección del personal de Naciones Unidas implicado en el proceso de pacificación del país.
El jueves, Batlle y su comitiva visitarán el cuartel general de la MONUC (Misión de la ONU en el Congo), donde mantendrá una reunión con el representante especial del secretario general de Naciones Unidas, W. Swing.
Además de los miembros del Ejército que están desplazados entre las etnias en pugna, los integrantes de la Armada uruguaya han logrado que el río Congo, la vía más importante de comunicación de ese país, con más de mil kilómetros de extensión, pueda ser navegada libremente dando seguridad al transporte de personas y mercaderías.
Con motivo de la visita de Batlle, las autoridades uruguayas también destacaron que los efectivos de la Armada han logrado el salvamento de cientos de vidas humanas en dos operativos de rescate.
De los 10.800 cascos azules de la MONUC, 1.733 son uruguayos, quienes están desplegados en distintas regiones del Congo.
La mayoría pertenece al Ejército, aunque también hay miembros de la Armada, de la Fuerza Aérea, de la Dirección de Bomberos y personal civil.
Uruguay tiene una larga tradición de participación militar al servicio de la ONU, ya que ha aportado personal desde hace 52 años, cuando hubo "cascos azules" en la primera Misión de Paz de Cachemira (India).
Los tropas de Uruguay han cumplido tareas de mantenimiento también en Angola, Ruanda, Camboya, Sahara Occidental, Mozambique, Georgia, Etiopía, Eritrea y Congo.
Asimismo, posee un grupo de paz en el Sinaí, según los acuerdos de Camp Davis, firmados entre Egipto, Israel y Estados Unidos.
Uruguay participó por primera vez en fuerzas de paz antes de ser creada la ONU, en 1935, después de la llamada guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay.
En la actualidad Uruguay, además de los batallones en el Congo, tiene desplegados otros 1.650 militares en diferentes misiones de paz.
En base a EFE