PAYSANDU | SANDRA KANOVICH
Más de un kilo y medio de marihuana, dos armas de fuego y cinco mil pesos en efectivo fueron hallados en una finca situada al este de la capital sanducera, durante un operativo a cargo de la Dirección de Investigaciones.
El mismo tuvo lugar el pasado martes, a partir de datos obtenidos por los efectivos policiales y culminó en la tarde de ayer, cuando J.S.A.R, de 20 años, fue remitido, como autor penalmente responsable de un delito previsto en el Artículo 31 de la Ley 14.294, referido a suministro y comercialización ilegal de sustancias estupefacientes.
El propietario de la casa, de 38 años, también detenido en el operativo recuperó su libertad después de las actuaciones judiciales.
El procedimiento se inició con una inspección ocular en la vivienda, donde fue hallada una pistola calibre 7.65 con cargador y dos municiones vivas, además de 1.545 gramos de marihuana, dispuesta en un envoltorio y en una bolsa de nylon. También fue confiscada la suma de 5 mil pesos descompuestos en billetes de bajo valor, un teléfono celular, una cámara fotográfica y un revólver calibre 22. Una vez conducido, J.S.A.R aseguró no ser distribuidor de marihuana; expresó que la sustancia era de su propiedad, para su consumo y que había sido adquirida en la vía pública por la suma de $ 5.000 a una persona cuya identidad no conocía.
Asimismo, declaró que el arma y la cámara fotográfica habían sido compradas a terceros desconocidos, hace ya tiempo; en tanto identificó a quien le había vendido el celular.
Por su parte, el otro involucrado aseguró desconocer la existencia de la droga en su casa y expresó que el arma restante era de su propiedad y que representaba un obsequio familiar.
A nivel policial se tiene la convicción de que el individuo ahora procesado era, en realidad, un distribuidor o "boca" minorista que operaba desde hace tiempo en la zona.