WASHINGTON. - El gobierno de Estados Unidos se distanció hoy de la decisión de las autoridades israelíes de asesinar al líder del grupo fundamentalista Hamas, Ahmed Yassin, asegurando que no recibió "ningún preaviso" desde Jerusalén, pero admitió estar "profundamente perturbado" por una acción que, dijo, "hizo aumentar la tensión" en Medio Oriente.
Funcionarios de la administración del presidente George W. Bush, un estrecho aliado del premier israelí, Ariel Sharon, negaron que Estados Unidos haya avalado el raid o que supiesen de antemano sobre la decisión de asesinar al jeque palestino.
"Ningún preaviso", subrayaron los portavoces a los reporteros que, a su vez, expresaban su incredulidad ante la posibilidad de que Sharon haya autorizado una acción de semejante magnitud sin haber consultado antes con Bush.
"No somos un semáforo que da luz roja o luz verde a las acciones de los demás", dijo una fuente de la Casa Blanca citada por la televisora CNN.
La consejera para la Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Condoleezza Rice, reiteró por su parte la oposición del gobierno de Bush a la estrategia israelí de "asesinatos selectivos", pero se abstuvo de condenar la operación conducida esta mañana en Gaza.
De hecho, Estados Unidos se diferenció una vez más del resto del mundo al no reprobar la acción israelí, que sí recibió condenas desde Europa y desde las naciones árabes.
El vocero del Departamento de Estado, Adam Ereli, declaró solamente que Estados Unidos está profundamente perturbado por el asesinato de Yassin, el cual -afirmó- hizo aumentar la tensión en la región.
Rice, por su parte, pidió incluso recordar que Hamas es una organización terrorista y que el jeque Yassin estuvo involucrado en primera persona, según nosotros consideramos, en el diseño de ataques contra objetivos israelíes.
Para el ministro de Exteriores israelí, Silvan Shalom, quien se encuentra en Washington, Yassin era "el padrino de los terroristas suicidas".
Shalom, como las autoridades estadounidenses, insistió en que Israel decidió matar a Yassin por su cuenta, sin requerir antes la aprobación de Washington, afirmando que la acción viene encuadrada en la decisión estratégica del gobierno de Sharon de "castigar a los terroristas".
El canciller aprovechó para asegurar que su gobierno no tiene intenciones de llevar a cabo una acción similar contra el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasser Arafat.
En un breve encuentro con la prensa al término de un coloquio con el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, Shalom reconoció que, en general, Israel busca coordinar sus acciones con las autoridades norteamericanas.
"Pero no en el caso del ataque de esta mañana en Gaza", aclaró Shalom, quien destacó: "somos un país independiente y tomamos por nuestra cuenta las decisiones sobre autodefensa".
Desde Estados Unidos y desde la ONU llegaron invitaciones a las dos partes a mantener la calma y evitar exasperar la situación.
"Es muy importante que cada uno dé un paso atrás y busque mantener la tranquilidad en la región, ya que siempre existe la posibilidad de días mejores para el Medio Oriente", dijo Rice.
En Nueva York, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, condenó el asesinato afirmando que las ejecuciones selectivas como la de esta mañana en Gaza "no sólo violan las leyes internacionales sino que no ayudan a la búsqueda de una solución pacífica en la crisis de Medio Oriente".
ANSA