QUITO - El ex embajador de Ecuador en Argentina Germánico Molina, expresó hoy disculpas a los dos países por cometer un "error involuntario" que generó un incidente diplomático, pues ayudó al ex represor argentino Carlos Suárez Mason a violar su prisión domiciliaria.
Molina, un teniente coronel (r) de la Policía nacional y cuyo retiro inmediato de la embajada fue solicitado el pasado lunes por el gobierno argentino, regresó la víspera a Quito y el miércoles se reunió a puerta cerrada con el canciller ecuatoriano, Patricio Zuquilanda.
Luego de dialogar con Zuquilanda, Molina se presentó sólo ante la prensa en la misma sede de la cancillería y reconoció que "he cometido un grave error que ha perjudicado a nuestro país a nivel internacional".
"Con el corazón, les hablo para decirles que públicamente pido mil disculpas a todos ustedes. También quiero pedir disculpas al señor presidente constitucional de la República (Lucio Gutiérrez), porque he fallado a la confianza que él deposito en mí", agregó.
El ex embajador manifestó que "quiero pedir disculpas a toda mi familia, a mis hijos, porque he cometido un error involuntario, pero especialmente quiero pedir disculpas al noble pueblo argentino, que me recibió con los brazos abiertos, que siempre me ha dado su respaldo".
"No quería yo fallarles, pero una situación involuntaria, circunstancial que debía haberse producido, me ha traído a esta situación", enfatizó.
El incidente entre Argentina y Ecuador se originó cuando Molina ayudó a Suárez Mason, acusado por graves violaciones a los derechos humanos, a violar su arresto domiciliario al transportarlo en su vehículo con matrícula diplomática.
Mientras el ex embajador expresó disculpas en Quito, el juez federal argentino Jorge Urso pidió abrir una investigación para determinar si incurrió en un delito por su conducta.
En el unicameral Parlamento ecuatoriano también se exigía a la justicia nacional indagar la actuación del ex embajador.
Urso y el también juez federal Sergio Torres revocaron el miércoles el beneficio de la prisión domiciliaria que gozaba Suárez Mason, ex general de la dictadura (1976-83), aunque el ex general está desde el martes en una celda común porque otro magistrado ya había adelantado una decisión similar.
Al quitarle el beneficio, Urso tomó como base el testimonio que le brindó personalmente el canciller argentino, Rafael Bielsa, ante quien Molina admitió haber llevado el 23 de enero en su automóvil oficial a Suárez Mason a una fiesta con motivo de cumplir 80 años.
Según Zuquilanda, Molina dejó de ser embajador en Buenos Aires por "término de funciones" ordenada por el propio presidente Gutiérrez y afirmó que "no hay ninguna posibilidad de rompimiento de relaciones ni mucho menos" con Argentina.
Entretanto, el secretario general de la Presidencia de Ecuador, Carlos Pólit, afirmó que "el presidente ha ordenado su cancelación inmediata a este mal funcionario".
"Esta clase de personas tienen que pagar su culpa y tienen que venir a rendir cuentas aquí, a la justicia ecuatoriana, porque el tener la oportunidad de representar a nuestra bandera (...) tienen que hacerlo con altura, capacidad, honestidad y lealtad a su país", dijo.
AFP