Entre 48 y 72 horas atrás, en el curso de una reunión familiar, el ex ministro de Economía y actual senador oficialista, Alejandro Atchugarry, hizo un balance sobre la opinión de sus allegados, hijos y hermanos, y resolvió no ser candidato presidencial ni integrar una eventual fórmula en el Partido Colorado.
El domingo a mediodía, al leer en El País un informe sobre el panorama interno de los partidos políticos, el legislador le dijo a su gente que no los haría esperar más: redactó una nota breve, de cuatro o cinco párrafos, que cerca de las 22 horas hizo llegar por mail a la redacción del diario, con las razones de su decisión y donde la palabra "irreversible" estaba entre las primeras. "Esta decisión, más que política es de vida y absolutamente irreversible", advirtió.
El hecho cayó ayer como un balde de agua fría entre sus correligionarios, y, al mismo tiempo, la novedad disparó una serie de contactos y consultas que alcanzaron a remover toda la interna del Partido Colorado. Los quincistas se sorprendieron por lo inesperado de la noticia y a continuación la desazón los invadió porque, aunque se presumía que pudiera ocurrir, en realidad no se esperaba.
A pesar de todo, no habrá gestiones para tratar de que Atchugarry revise su posición. Se le respetará la voluntad de no ser candidato y en los próximos días las autoridades quincistas se abocarán a resolver quien ocupará su lugar, dijeron a El País fuentes del sector.
Las razones de índole familiar esgrimidas por Atchugarry hacen poco "viable" cualquier gestión para tratar de disuadirlo, aunque por el momento no está claro si se intentará. El contenido de la nota es "terminante", lamentaron, lo que desalienta un eventual intento de hacerlo cambiar de posición. En principio, se cree que el caso "no tiene vuelta".
Los quincistas no desean actuar "en caliente", dijeron los informantes, y se espera que la Agrupación de Gobierno del sector se reúna en los próximos días para definir los futuros pasos, candidatura incluida.
Atchugarry habló ayer por teléfono con algunos dirigentes de la 15, con quienes intercambió opiniones sobre la decisión que hizo conocer.
A su vez, los informantes indicaron que hace aproximadamente una semana, Atchugarry estuvo dialogando con el presidente Batlle, aunque se desconoce el tenor de la charla.
RENOVACION. El propio Atchugarry habló de la renovación en el Partido Colorado. Se manifestó en su nota partidario de "la apertura a las nuevas generaciones".
En las conversaciones que sostuvieron ayer los dirigentes de la 15 se manejó como alternativa que se plantee un entendimiento con el Foro Batllista para llevar un candidato de acuerdo entre los dos principales sectores colorados, como por ejemplo, el ministro del Interior, Guillermo Stirling.
Voceros de la Lista 15 que hoy ocupan cargos legislativos admitieron a El País que se piensa que, probablemente, la definitiva renuncia de Atchugarry sea el momento de alentar el "cambio generacional" en el partido.
En tiendas quincistas hay preocupación porque Atchugarry era el candidato "cantado" de dirigentes y militantes del sector y ahora la 15 se encuentra sin uno a la vista.
Ayer a primera hora de la mañana, el diputado José Amorín recibió en su despacho a varios integrantes de la bancada de la Lista 15 y dirigentes zonales del sector, que se congregaron espontáneamente en el lugar a efectos de analizar la situación.
En el correr de la mañana, el senador José de Boismenú, uno de los más cercanos colaboradores del presidente Jorge Batlle, dijo a El País que la postura de su colega "será aceptada" y que en los próximos días se reunirán con el mandatario para discutir el futuro. Batlle "es nuestro referente, nuestro líder, y debemos hablarlo con él".
Calificó la decisión de Atchugarry como "correcta, honesta" y recordó que una negativa a la precandidatura "estaba dentro de las posibilidades" porque el ex ministro "nunca dijo que la aceptaba".
Informe se volvió un hecho desencadenante
Un informe publicado el domingo 18 por El País sobre el panorama que presentan los partidos con vistas a la interna de junio, fue el elemento desencadenante de la carta de dimisión hecha pública ese mismo día por el senador Alejandro Atchugarry, coincidieron en señalar varias fuentes políticas.
La nota presentaba al senador como el casi seguro precandidato quincista para la interna, y lo mencionaba como un hombre de renovación dentro del Partido Colorado. El informe sostenía que "el actual senador es considerado por algunos legisladores del sector como un candidato de renovación que podría, inclusive, ganarle la elección interna al propio Sanguinetti".
El informe del domingo añadía que Atchugarry se había negado reiteradamente a referirse al asunto. El domingo 28 de diciembre dijo en El País que estába "concentrado" en los temas de gobierno. Días más tarde, volvió a ser elusivo cuando el Semanario Búsqueda le formuló la pregunta. "Me he propuesto ni siquiera hablar más del tema porque yo ya he contestado a todo eso", dijo.