El Poder Judicial decidió comenzar a reciclar papel con lo que se pretende pagar las reparaciones de máquinas de escribir, faxes, fotocopiadoras, y comprar los insumos a las que no puede acceder a causa de la crisis que atraviesa.
La iniciativa surgió de la Dirección de Servicios Administrativos que implementó el sistema. Según informó la División de Comunicación Institucional de la Corte, el producido de tal reciclaje se destinará a pagar las reparaciones y compra de útiles de oficinas.
El Departamento de Proveduría será el encargado de retirarlo. Funcionarios de esta dependencia estarán presentes en el proceso para garantizar que los documentos realmente sean destruidos.
Para llevar a cabo esta nueva tarea la Suprema Corte envió una circular a todas las oficinas judiciales de Montevideo en las que les comunica que no deberán desechar el papel en desuso y/o archivo.
En los edificios que cuentan con personal del Departamento de Intendencia General, el mismo se hará cargo de la recepción; siempre que exista espacio suficiente para depositarlo hasta que Proveduría pueda retirarlo.
El comunicado señala que el papel a reciclar deberá estar libre de desechos orgánicos, vidrios, plásticos y cualquier otro ajeno al mismo, por lo que deberá colocarse en recipientes separados.