BAGDAD
Miles de iraquíes se manifestaron ayer en Bagdad en contra de las "acciones terroristas" por parte de facciones armadas en Irak, en un acto en el que cientos de turcomanos exigieron mayor participación política y acusaron a los kurdos de buscar su desaparición.
En la protesta se encontraban familiares de los iraquíes que han sido víctimas de los últimos ataques suicidas en la capital en los que han muertos decenas de personas.
Los manifestantes, caminaron por la calle a-Sadun desde la plaza de la Puerta Este, ante la mezquita al-Jalani, hasta la Plaza de al-Furdus, vecina de los hoteles Sheraton y Palestina, donde colgaron sus pancartas de condena a los ataques registrados estas últimas semanas.
Se trata de un acto organizado por la Coalición Democrática y demás grupos políticos minoritarios que no tienen representación en el Consejo del Gobierno Iraquí (CGI).
Agentes de policía iraquíes y soldados estadounidenses apoyados por vehículos blindados desplegaron un estricto dispositivo de seguridad y acordonaron la calle en la que tuvo lugar la marcha.
En sus pancartas los participantes condenaron el terrorismo y llamaban a los iraquíes a participar en la campaña contra el terrorismo.
CRIMEN. "Cooperar con el criminal Saddam Hussein y los terroristas es un crimen contra la humanidad", "utilizar el Islam como una cobertura para actividades terroristas es un crimen contra el Islam", rezaban dos pancartas.
En la manifestación era evidente la presencia de musulmanes chiítas de las ciudades de Kerbala y Nayaf, en el sur del país, donde viven la mayoría de los miembros de esa vertiente del Islam.
Asimismo, cientos de turcomanos que se trasladaron en autobuses desde todo Irak para participar en la manifestación aprovecharon la ocasión para exigir una mayor presencia en los organismo responsables de gobernar Irak, en particular el CGI, en el que gozan de una sola representante.
Abdel Amin al-Kalander, miembro del parlamento turcomano con sede en Kirkuk, formado en unas elecciones que tuvieron lugar el pasado mes de agosto, exige que se nombren dos representantes más de su etnia en el CGI.
Los turcomanos han aprovechado al máximo las nuevas libertades que la caída de Saddam Hussein les ha brindado y el pasado mes de noviembre con el nuevo año escolar abrieron en la ciudad de Kirkuk 73 escuelas con un programa de educación propio, con el beneplácito de la Coalición Provisional.
Al-Kalander lo reconoce: "Hemos progresado; antes con Saddam Hussein ni siquiera podríamos estar aquí en esta manifestación. Esto hubiera sido un sueño".
Los turcomanos iraquíes, más de dos millones, residen principalmente en el norte del país y consideran Kirkuk, una de las zonas de Irak más ricas en petróleo, su capital.
Los turcomanos acusan a los kurdos de querer tomar el control de la ciudad de Kirkuk, y la tensión entre ambos ha conducido a enfrentamientos en esa zona. EFE