Bagdad - Los cinco atentados suicida cometidos casi simultáneamente el lunes en Bagdad asestan un duro golpe a las esperanzas de reconstrucción de Irak, reavivadas la semana pasada con motivo de la conferencia de donantes de Madrid, según se estimaba hoy en círculos económicos iraquíes.
"Existe un vínculo directo entre estos atentados y la conferencia de Madrid", declaró a la AFP el ministro de Comercio iraquí, Alí Alaui.
"Esta conferencia fue muy exitosa y estos actos de sabotaje tienen como objetivo desestabilizar el país para impedir su reconstrucción", agregó, apuntando contra "los servicios de inteligencia de Saddam Hussein y elementos extranjeros".
Sin embargo, Alaui estimó que el impacto de estos ataques sólo sería provisorio. "Si ustedes me preguntan si esos actos tendrán consecuencias ahora, diría que sí. Pero el año próximo, la situación será claramente mejor", afirmó.
Durante la conferencia de Madrid, que se llevó a cabo el 23 y 24 de octubre, los países donantes prometieron participar en la reconstrucción de Irak con 33.000 millones de dólares hasta 2007. Ese resultado fue saludado como un "éxito" por Estados Unidos y las autoridades iraquíes instaladas bajo su tutela, incluso si el país necesita, según el Banco Mundial y Naciones Unidas, 56.000 millones de dólares en cuatro años.
Dos días más tarde, 29 cohetes fueron lanzados contra el hotel más protegido de Bagdad, donde se alojaba el número dos del Pentágono, Paul Wolfowitz. El lunes por la mañana, cinco atentados suicidas sembraron el terror en la capital matando a 42 iraquíes y a un soldado estadounidense.
La sede del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que desempeña un papel humanitario clave en el país, fue uno de los objetivos de los ataques.
"Los terroristas intentan sembrar el miedo y el pánico entre la gente", indicó un responsable de la coalición que ocupa el país.
"El mensaje que quieren enviar a los grupos internacionales es: no vengan a reconstruir el país. Esto tendrá también un impacto negativo sobre las inversiones", dijo el responsable, que pidió no ser identificado, agregando sin embargo que la coalición "hará todo lo posible para garantizar la continuidad de la reconstrucción".
"¿Cómo quieren que el inversionista extranjero venga aquí cuando el propio iraquí no puede garantizar su superviviencia?", se preguntó Mohammad Al Kazzaz, presidente de la Cámara de Comercio.
"Mi hijo, que vive en Londres, quería vender sus negocios allá para regresar e invertir en Irak. Pero se lo prohibí", continúa, afirmando haber recibido amenazas de muerte.
"Yo mismo, soy el agente en Irak de seis empresas internacionales, pero a todos mis proveedores les digo que no vengan porque no podría garantizar su seguridad", concluye. AFP