Eduardo Barreneche
Antes de salir de su casa, el esposo de la oficial Ana Laura Helguera (27) le aconseja que se cuide. Sabe que, en caso de un incendio, ella estará en la primera línea de combate.
También sabe que ella, como todo buen profesional, hará todo lo posible para cuidar la vida y evitar que se lastime alguno de los 20 hombres que se encuentran bajo su mando.
El esposo, que también es oficial de la Dirección Nacional de Bomberos, conoce muy bien los peligros y las trampas existentes en un edificio en llamas o en un siniestro en las alturas.
Es que el fuego, a veces, es traicionero y el descuido se puede pagar con lesiones de entidad, o aún con la muerte.
"Por suerte hasta ahora no me ha tocado convivir con eso. Es lo peor que le puede pasar a un encargado de un grupo antiincendios", dijo Helguera.
En su discurso, el director de la Policía del Fuego, el inspector general Ramón Rodríguez, también enumeró algunas características de esa profesión: "ser bombero es no vacilar ante el peligro, pero sin dejar de lado el concepto de seguridad, que siempre debe estar presente en cada una de nuestras intervenciones. Es luchar incesantemente para proteger esa sociedad que nos abriga".
Oriunda de Cerro Largo, Ana Laura Helguera es una de las seis oficiales que revistan actualmente en la Dirección Nacional de Bomberos. Ellas son las únicas mujeres que cumplen funciones en esta repartición del Ministerio del Interior.
Su vocación nació hace cuatro años cuando aún era cadete de la Escuela Nacional de Policía.
Tras una serie de charlas, un oficial de Bomberos invitó a un grupo de cadetes —entre los que se encontraba Helguera—, a que visitaran el Cuartel Centenario, sede central del cuerpo.
Al sonar una de las alarmas, Helguera y sus compañeros salieron en una autobomba a combatir un incendio. Cuando regresó a su casa, ya sabía que quería ser bombero.
Sus familiares opusieron cierta resistencia, puesto que consideraban que se trataba de un trabajo riesgoso. Sin embargo, en el momento en que Helguera decidió que integraría el cuerpo cuando se recibiera, la apoyaron.
"Cada profesión tiene sus riesgos. Hay que vencer los miedos y afrontarlos", explicó.
Cuando comenzó como jefa de un grupo de la Compañía Operativa (bomberos combatientes), sus subalternos la seguían con cierta reserva o hacía bromas machistas sobre que una mujer estaba al frente del equipo.
Pero cuatro años más tarde, el trabajo, la dedicación y el empeño de Helguera se ganaron la confianza de sus compañeros.
"Hoy trabajo a la par de ellos. No hay diferencias", destacó.
CARENCIAS. Durante el acto de celebración del 163 aniversario de la creación de la Dirección Nacional de Bomberos, el director Rodríguez indicó que dicha institución está presente en todo el país, aunque reconoció que "hay 43 localidades" que se han desarrollado como centros poblados y que necesitan contar con un destacamento propio.
"Pero la carencia de personal y equipos nos hace imposible tener allí una unidad operativa como es nuestro deseo, para lograr así la descentralización que venimos buscando desde hace mucho tiempo", dijo.
El inspector general Rodríguez, quién se retira del cuerpo por mandato legal luego de más de cuatro décadas de servicio, sostuvo que la situación económica que afecta a Uruguay en este momento, "no permite" establecer servicios en cada rincón del país.
La Dirección de Bomberos cuenta con 1.174 efectivos. "Este número de funcionarios no varía desde hace 40 años", expresó.
Tras advertir que los vehículos de los bomberos deben ser modernizados en forma permanente, el jerarca dijo que las dificultades presupuestales "impiden la necesaria adecuación de una flota vetusta que incide en la extinción de incendios".
Los vehículos en malas condiciones exigen "un necesario mantenimiento" con un costo muy elevado para los intereses y disponibilidad económica del país.
Los bomberos actúan en áreas disímiles. Hay dotaciones expertas en daños estructurales, industriales, transporte, materiales peligrosos, aeropuertos, refinerías, gases y forestal.
Desde el punto de vista funcional, esta repartición del Ministerio del Interior cuenta con una sede central (Cuartel Centenario) y 14 subunidades o destacamentos en Montevideo y Canelones.
Además, posee un Comando de Zona a cargo de 40 subunidades en el resto del país y los servicios especializados en aeropuertos, refinerías y plantas de combustibles.
En los 10 meses de este año, ocurrieron 2.383 siniestros en estructuras; 130 incendios en el transporte; 3.960 focos ígneos en la forestación; 516 rescates y salvamentos y 1.283 operaciones diversas.
Además, hubo 619 falsas alarmas; 400 inspecciones de evaluación de riesgo; 7.261 asesoramiento de medidas de protección contra incendio; 30 investigaciones periciales y 323 cursos de capacitación a unas 6.000 personas.
El director Rodríguez dijo que, por primera vez en la historia de la institución, dos oficiales y 12 subalternos están en el Congo en una misión de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en apoyo a la Fuerza Aérea Uruguaya.
En los últimos seis años, se dispuso 116 sumarios administrativos, que redundaron en 39 cesantías, 29 suspensiones y 19 están a estudio para resolución.
DUREZA. Hay incendios que dejan sus marcas en el alma de los "policías del fuego". En uno de ellos, Helguera no pudo escapar a su rol de madre.
Hace casi dos años y antes de que se inaugurara el destacamento de Casavalle, un siniestro destruyó totalmente una casa precaria en ese barrio montevideano.
Ana Laura y su equipo participaron directamente en el combate al fuego.
Tras apagar las llamas y munidos de trajes especiales y equipos con oxígeno, ingresaron a la vivienda.
Su estupor fue inmenso: dentro de la casa en ruinas encontró los cuerpos calcinados de tres niños.
"Como madre eso me afectó. Ese sentimiento quedó en mi y en toda la dotación que intervino", dijo.
Sin embargo, su formación profesional la hizo sobreponerse al drama.
El bombero, advirtió, debe acostumbrarse a manejar esos hechos, porque "no se puede perder el control sobre el trabajo que hay que hacer".
Borrelli dijo que buscará soluciones al servicio
El subsecretario del Interior, Daniel Borrelli, afirmó que el gobierno "prestará especial atención" a las necesidades de la Dirección de Bomberos y, en la medida de sus posibilidades, "atenderá a sus requerimientos".
"Sabemos lo que vale y lo que significa ese servicio para la ciudadanía", dijo.
Durante un acto conmemorativo del aniversario de esta repartición policial, Borrelli expresó que, mediante el bombero, la víctima de un siniestro tiene su primer contacto con la esperanza de salvación. "Es a él que se aferra desesperadamente para sobrevivir", indicó.
Según el jerarca ministerial, el bombero y el policía representan al Estado en las situaciones límites que viven los ciudadanos.
En esas situaciones peligrosas, agregó, "los bomberos no piensan en sus derechos y sólo reflexionan sobre sus obligaciones o en sus familia".
"Al otro día", agregó, "nadie leerá o escuchará su nombre en la prensa. Sólo se dirá que ‘un bombero salvó o los bomberos impidieron’, etc. El anonimato hace que sus acciones tengan más valor".
Para Borrelli, los bomberos preservan la vida del ser humano, que es un derecho fundamental consagrado como tal en la Constitución de la República.
RECOMENDACIONES para vacaciones
Antes de salir desconecte la totalidad de los artefactos eléctricos; cierre la llave de paso del gas por cañería o el de su garrafa, y controle el sistema eléctrico y posibles pérdidas de combustible de su vehículo.
En el camino no transporte recipientes con combustible líquido ni garrafas con supergás. Utilice el cenicero de su coche y no arroje cigarrillos ni fósforos encendidos desde el coche en que viaja.
En el camping, ubique su carpa y el vehículo lo más distante del fogón. Infórmese de las vías de escape previstas en el lugar; no trasiegue combustible próximo al fuego. Y de contar con instalación eléctrica, no sobrecargue la misma.
En el monte, despeje el área circundante al fogón de todo elemento combustible. No realice fogones debajo de árboles bajos. Mantenga siempre recipientes con agua, pala o rastrillo a utilizar ante una emergencia. Al retirarse del lugar, asegúrese de que el fogón queda completamente apagado.
En la casa de verano, queme en etapas los residuos y hojarascas, tras la limpieza. Cuente con baldes, palas, rastrillos y picos para utilizar en caso de incendio. Al fuego, manténgalo controlado en forma permanente.
En caso de transitar una zona de incendio, cierre las ventanillas, encienda las luces y, al ubicar el auto, hágalo en una zona sin árboles o ya quemada. Al utilizar tierra o arena, échela de golpe, sin esparcir, sobre todo en la base de las llamas. Con ramas, el sentido del golpe será hacia la superficie ya quemada para evitar la dispersión de las brasas.