MAGDALENA HERRERA
La ciencia ofrece una nueva esperanza para el tratamiento del cáncer de mama. Aún en etapa experimental, se investigan los resultados positivos de unas nuevas drogas que, a diferencia de los citostáticos de la quimioterapia actúan en forma específica y permiten realizar terapias personalizadas. Se trata de moléculas que interfieren con el desarrollo del cáncer mediante el bloqueo de proteínas. También a diferencia de la quimioterapia, esas drogas registran muy baja toxicidad y generalmente se administran por vía oral.
La noticia resulta muy alentadora pero debe tomarse con cautela, asegura el profesor de Oncología Clínica y vicepresidente de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer, Ignacio Musé. "Estamos hablando de la frontera del conocimiento, lo último que se está estudiando en el tema. La investigación de esas moléculas se encuentra en una etapa experimental con modelos humanos, y se han registrado resultados positivos. Por ahora son drogas complementarias con la quimioterapia pero se piensa que en un futuro pueden llegar a ser más efectivas y menos tóxicas. Igualmente, reitero, cuando uno habla de descubrimientos de esta naturaleza debe esperar a que el tiempo los avale. Pero nos encontramos por un buen camino", señala el catedrático.
Por ahora, la prevención y un diagnóstico precoz continúan siendo las principales herramientas con que se cuenta para combatir la incidencia del cáncer de mama, así como su mortalidad. Pero también en esas áreas, de prevención y diagnóstico, los adelantos científicos y médicos son notorios, aunque todavía no se reflejen en cifras.
En Uruguay como en prácticamente el resto del mundo, el cáncer de mama representa el 30 % de los cánceres femeninos y es el que provoca más muertes. En el país se registran entre 1.600 y 1.800 casos por año y la mortalidad se ubica en el orden de los 600. Dos mujeres mueren por día por esta patología mamaria.
"En cáncer no se puede ser exitista. Todo lo que trabajemos hoy en epidemiología, cambios de hábitos y diagnóstico precoz se traducirá en cifras dentro de 10 o 15 años. La Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer viene realizando una importantísima labor desde hace 12 años y sin embargo los resultados numéricos todavía no cambiaron en forma sustancial. Pero van a cambiar", asegura el profesor Musé.
BATALLAS. ¿Se descubrirá finalmente la cura del cáncer? El catedrático, quien ha seguido muy de cerca la historia de la enfermedad, es optimista. "Siempre soy optimista, de lo contrario no estaría en la oncología. Cuando fui a hacer mi formación a Europa, hace 30 años, todavía se buscaba dentro de una célula tumoral al virus que lo causaba, siguiendo el modelo de las infecciones. Se pensaba que había un agente externo que producía el cáncer, exclusivamente".
Treinta años después, que en la historia del conocimiento es muy poco, se sabe que el problema está en la computadora nuclear, que se desarregla por múltiples agentes externos que van desde un virus, los cancerígenos del tabaco, los rayos ultravioletas, causas hereditarias. "No importa con qué, pero se produce un daño en el código genético, que es lo que produce cáncer. Tenemos que lograr reconstruir ese código genético. Y existe la posibilidad de modificarlo en un futuro mediano. Como paso intermedio aparecen estas terapias moleculares: si yo encuentro que ese gen alterado produce una proteína que induce el crecimiento de células cancerígenas, puedo bloquear esa proteína", explica Musé.
REAL. El siguiente caso fue publicado por la Unidad Oncogenética del Hospital de Clínicas, que cuenta con el apoyo de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer. Dos hermanas gemelas tuvieron cáncer de mama en el mismo momento y mostraban una historia familiar muy llamativa. Se realizó una investigación genética, se ubicó un gen hereditario y se encontró una alteración de seis bases que se habían intercalado en el código y producido esa alteración.
"Nunca, con los recursos científicos con que contábamos hace 20 o 30 años podríamos saber eso. Ahora conocemos los códigos genéticos y estamos en mejores condiciones de resolver el problema".
La guerra contra el cáncer podría ganarse a mediano plazo. "Yo espero que sí, pero igual me conformo, y mucho, si mientras tanto voy ganando batallas, que significan la curabilidad en más de un 70 % de los casos, o una sobrevida de muchos años en el restante", asegura el directivo de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer.
NEGOCIO. Esas batallas a las que se refiere el profesor Musé pueden vencerse más fácilmente con un diagnóstico precoz del problema. Por esa razón, además de profundizar en el aspecto educacional, la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer ha sembrado mamógrafos en casi todo el país, en el marco del Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama. Además aporta el dinero para la realización de mamografías y centraliza digitalmente toda la información.
La Comisión lleva realizadas la friolera de 150 mil mamografías en todo el país a través de 18 Unidades permanentes y las tres móviles. "Claramente, se están diagnosticando tumores en etapas más precoces, lo que se traduce en cirugías más conservadoras sin pérdida de mama y el aumento de la curabilidad. Es un negocio redondo: curamos más, mutilamos menos. La paciente no sólo se cura sino que en un alto porcentaje no pierde la mama, que tiene un significado obvio", asegura Ignacio Musé.
El cáncer de mama diagnosticado en forma precoz y tratado con cirugía y radioterapia, y también con hormonas y quimioterapia en ciertos casos, registra actualmente entre un 70 y 80 por ciento de curabilidad. Para el porcentaje que recae, existen tratamientos con resultados positivos en cuanto a una larga sobrevida mientras se espera que se gane la guerra completa.
LA CONTENCION MEDICA DE UNA ENFERMEDAD
PROFESION. En los últimos 10 años, la Facultad de Medicina formó aproximadamente 100 Oncólogos Médicos. "No tengo ninguna duda que a una paciente de cáncer de mama se le ofrece el mismo resultado de diagnóstico y tratamiento en Uruguay, que en el mejor centro del mundo. A condición que la vea alguien que sepa, que en nuestro país son muchos. Todo el sistema de salud, con las mil dificultades que tiene y que todo el mundo conoce, atiende en forma excelente el cáncer de mama, tanto en los sectores privados como en el público y el universitario. También en los equipos de radiología estamos a nivel internacional", señala Musé.
COMISION. En el marco del Programa de Detección Oportuna del Cáncer de Mama, la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer, presidida por Oscar Magurno, ha instalado Unidades Mamográficas permanentes en Rivera, Treinta y Tres, Río Negro, Cerro Largo, Soriano, Colonia, Rocha, Artigas, Flores, Florida, Lavalleja, San José, Tacuarembó, Durazno, tres en Canelones (Las Piedras, Canelones y Ciudad de la Costa) y Montevideo.
MOVILES. Las tres Unidades Mamográficas móviles de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer actualmente se encuentran emplazadas dos en Montevideo (Plaza Cagancha y Paso Molino) y una en el interior (Juan Lacaze). Allí, como en las unidades permanentes, a las usuarias del Ministerio de Salud Pública se les suministra las placas radiográficas gratuitamente y se les realiza el estudio mamográfico. Toda esa información está archivada en la central digital de la Comisión, que realiza un seguimiento de todos los casos y estadísticas.
Ecos testimonio
Natalie Fúster | Internet
"Carcinoma infiltrante, ese fue el resultado de mi examen de mamografía. Fue en una consulta de rutina con mi ginecóloga, la misma que realizaba todos los años. En un segundo mi mundo se derrumbó.
Me sumergí en Internet para interiorizarme sobre el cáncer de mama. No quería desesperarme, pensaba que iba a ser un simple quiste. Mi perfil no concordaba dentro de las características para tener un tumor maligno. No había antecedentes hereditarios, ni edad, llevaba una vida sana, no sedentaria y buena alimentación, pero ahí estaba.
Por suerte la operación fue un éxito. Gracias a Dios he tenido la ayuda de toda mi familia, amigos y otras personas que sin conocerme rezaron, oraron y me enviaron toda su mejor energía sin distinción de religiones.
El sentirme contenida y protegida me dio esa fuerza y energía que necesité para salir adelante.
A veces nos quejamos y nos preocupamos por cosas que a la larga o en momentos así, no son tan importantes. Hace 10 meses que comenzó todo, pasé por 8 sesiones de quimioterapia y radioterapia. Ahora me siento muy bien, lo peor ya pasó.
El cáncer es sordo y mudo. El cáncer en su primera etapa no duele. Mi última mamografía la había realizado hacía sólo un año y 4 meses. Para todas las mujeres que lean estas líneas, recomienden a otras realizarse el autoexamen de mama mensualmente. Cada mujer tiene que conocer su cuerpo ya que al detectar alguna modificación debe consultar a su médico, y confirmar una vez por año los exámenes ginecológicos de rutina.
Agradezco a mi Dra. Margarita Serra, al Dr. Estrugo, a la Dra. Sabini y al equipo de Oncología, el Dr. Félix Leborgne y Fisioterapia del Casmu".
Pacientes de riesgo, herencia y fármacos
En la actualidad, la alta frecuencia del cáncer de mama tiene directa relación con el comportamiento sexual de la mujer. Hoy, en los países desarrollados, las mujeres tienen menos hijos y por lo tanto períodos de exposición hormonal más prolongados. Antiguamente, con 7, 8 o 9 hijos, la mujer se pasaba sin ovular entre 10 o 15 años y por lo tanto su situación hormonal era diferente frente a una enfermedad de esta naturaleza. Esa situación se refleja en números: en 1965, el cáncer de mama aparecía en 1 de cada 17 mujeres uruguayas, mientras que en 1989 esa tasa es de 1 cada 10, de las cuales mueren entre 3 y 4. "Pedir más hijos no es razonable, así que la solución debe buscarse por otro lado", explica el profesor Ignacio Musé.
También, muchos expertos hablan de la influencia de la dieta en la aparición del cáncer. "Existe cierta tendencia a reconocer que una dieta rica en grasas incide en la frecuencia, yo lo comparto, pero también creo que no es definitorio. De todas maneras es necesario educar al respecto, para lograr cambios de hábitos a largo plazo. Se debe evitar el exceso de grasas, hacer ejercicio que es muy importante, así como también evitar otros factores de riesgo como los rayos ultravioletas, los cancerígenos del tabaco, entre otros".
Por otra parte, existe un pequeño porcentaje de tumores de mama (entre 5 y 10 %) en los que se reconocen factores hereditarios. "En esos casos se puede identificar el riesgo y actuar en consecuencia. Si detectamos pacientes en quienes uno sospecha que puede haber una alteración genética, se les hacen tests especiales en los que se secuencia todo el gen y se encuentran las alteraciones, que según lo investigado algunas de las que aparecen en Uruguay son distintas a otros países. Esos estudios se realizan en nuestro país, en la Unidad Oncogenética del Hospital de Clínicas, programa que apoya económicamente la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer", indica el oncólogo.
Esos pacientes con alteraciones genéticas generalmente responden a grupos familiares en los que aparecen tumores agregados en etapas tempranas y en forma reiterada, tanto del lado materno o del paterno. "También se puede heredar por el lado paterno. Para todos esos grupos de riesgo, así como para algunos casos de pacientes que ya tuvieron cáncer de mama, existe cierto consenso de que la administración de algún medicamento como los moduladores y bloqueantes hormonales (tamoxifeno, raloxifeno) y nuevos fármacos como las antiaromatasas (letrozol y anastrozol), pueden disminuir la aparición de tumores. Desde los años 70, el tamoxifeno ha sido la medicación oncológica más usada en el mundo. La única contraindicación que tiene es que podría incidir en el cáncer del cuerpo del útero, en un pequeñísimo porcentaje, y como se sabe, se controla y opera inmediatamente. El beneficio del tamoxifeno compensa la contraindicación. Pero además con las nuevas drogas como las antiaromatasas no se tendría ni siquiera ese riesgo, y son tan o más efectivas".
Lucha contra el cáncer
En el Mes Internacional de lucha contra el cáncer de mama se vienen desarrollando diversas actividades de información y prevención organizadas por el programa Rehabilitación Integral en Patología Mamaria (Ripama) que funciona en el Instituto Nacional de Oncología y la Intendencia de Montevideo. Hasta fin de mes se distribuirán folletos informativos y lazos rosas, símbolo de la lucha contra el cáncer.