En ámbitos políticos prima la convicción de que el gobierno se manejó de manera errática durante la negociación, lo que implica también una cuota de improvisación.
Sin embargo, el analista Juan Manuel Rodríguez marcó dos etapas del conflicto, y definió un único momento en el que, a su juicio, el gobierno se mostró errático. Rodríguez sostuvo que la "erraticidad" del Poder Ejecutivo se manifestó cuando éste cedió ante el sindicato, abandonó su intención de aumentar la carga horaria de los trabajadores, y "de forma elegante" sustituyó esa aspiración por una "reestructura".
"Los medios de comunicación están centrando el enfoque en un manejo errático por parte del gobierno. Sin embargo, podemos tomar en cuenta algo muy importante: una vez que el gobierno marcó el tope en 183 millones de pesos para repartir, todas las idas y venidas que sucedieron después, todas las negociaciones, todas las fórmulas, giraron en torno a esos 183 millones. Ese monto total no varió", comentó.
El dirigente sindical Juan Castillo también consideró que el gobierno no fue débil en su manejo del conflicto. "Rechazo que me digan que el gobierno está débil. Si el gobierno estuviera débil, nosotros no tendríamos tantos problemas. Si el gobierno está débil, significaría que nosotros estamos fuertes, que nuestras demandas se cumplen, y no es así", expresó. Rodríguez puso énfasis en el rol que jugó el nuevo ministro de Economía, Isaac Alfie: "No nos olvidemos que justamente lo que muchos criticaban de (Alejandro) Atchugarry, era su condición de hombre más permeable a los reclamos en las etapas de negociación. Ahora se nota el cambio de conducción. No hubo erraticidad, y por el contrario hubo mucha firmeza de parte del gobierno".