Ferrero y Roddick a la final del US Open

Nueva York - El español Juan Carlos Ferrero eliminó hoyal estadounidense Andre Agassi de Flushing Meadows (Nueva York), le arrebató el número uno mundial del ATP y además se enfrentará en la final del US Open al local Andy Roddick, verdugo en semifinales del argentino David Nalbandián.

Roddick, de 21 años, cuarto cabeza de serie (N.4), se medirá por primera vez al valenciano, de 23 y tercer favorito (N.3).

Ferrero acabó con la posibilidad de una final estadounidense al derrotar con contundencia a Agassi por 6-4, 6-3, 3-6 y 6-4 y ya mira de reojo el millón de dólares que se lleva el ganador del US Open, último Gran Slam de la temporada.

El "Mosquito" Ferrero se convierte además en el número uno de la clasificación mundial de la ATP, seguido de cerca por Roddick.

"He trabajado mucho por este número uno, es la primera vez que lo tengo y trabajaré duro por mantenerlo", dijo al término del encuentro.

El español, último ganador en Roland Garros, busca el segundo Gran Slam de su carrera y del año y dijo no sentir demasiada preocupación por su rival.

"Si es Roddick tendré que estar más pendiente del servicio, pero en cualquier caso será un partido jugado desde el fondo de la pista", explicó antes de conocer el desenlace de la otra semifinal de la quincena neoyorquina.

El partido arrancó con el carácter perezoso de un "peloteo" de fin de semana entre amigos. No había grandes alardes físicos, la velocidad de los saques entraba dentro de la normalidad y los puntos se solucionaban rápidamente - "hice que pareciera fácil", explicó el de Onteniente.

"Mi juego está basado en dictar el partido", había dicho Agassi, que tenía de cara su tercera victoria en el US Open, dotado con una bolsa de más de 17 millones de dólares.

Ferrero se anticipó a los dictados del norteamericano y presentó credenciales rompiendo el servicio de Agassi en el primer juego del partido.

El valenciano pudo resolver la primera manga aún más fácilmente si hubiese aprovechado las dos ocasiones que tuvo con 5 a 2 y servicio a su favor.

"Para ganarle a Agassi hay que estar al 100 por 100, bien descansado y sin dolores", había dicho Guillermo Coria del Kid de Las Vegas tras el partido que disputaron la víspera.

El valenciano cumplió con esta premisa en las dos primeras mangas y mostró un rendimiento óptimo, pese a haber jugado un partido diario en los últimos tres días a causa de la lluvia, mientras su oponente enfrentaba su tercer encuentro en seis.

Ferrero le dio el empujón definitivo al partido al romper el servicio de Agassi en el noveno juego de la cuarta manga, poniéndose 5-4 en el marcador con el saque a su favor.

"Serví muy mal durante dos sets y medio, él hizo su trabajo mejor que yo el mío", explicó el norteamericano, "cuando quise meterme en el partido estaba dos sets abajo, y así es muy difícil".

Y no es que el "Mosquito" no hubiera advertido a Agassi, a quien había superado dos de sus tres enfrentamientos hasta la fecha -victorias en Roland Garros (2002) y el Masters de Shanghai (2002), y derrota en el masters series de Madrid (2002).

Ferrero es el segundo español que consigue el liderazgo de la clasificación tras Carlos Moyà, hace ya cinco años, y el domingo podría sumar su nombre al de Manuel Orantes, único compatriota que ha ganado el Abierto de Estados Unidos, en 1975, cuando se disputaba en la tierra batida de Forest Hills.

En la otra semifinal, Andy Roddick, cuarto cabeza de serie (N.4), venció al argentino Nalbandián por 6-7 (7/4), 3-6, 7-6 (9/7), 6-1 y 6-3.

Roddick remontó dos sets y una pelota de partido en la tercera manga para acabar venciendo un partido que se alargó tres horas y media.

El norteamericano usó su mejor arma, el servicio, para mantenerse en el partido, primero, y luego rematarlo.

En las semifinales, Roddick metió 38 saques directos (aces), batiendo su récord personal de 37, y sirvió regularmente por encima de los 220 km/h (227 km/h fue su mejor marca).El servicio de Roddick "es legal, no le puedo pedir que saque más despacio", bromeó Nalbandián.

Las dos primeras mangas del partido recordaban al que se vio por la mañana entre Ferrero y Agassi, y que se decantó del lado español con más facilidades de lo previsto.

El cordobés movió bien a Roddick de un lado a otro y consiguió restar los cañonazos del norteamericano. Sin embargo, explicó al final, un dolor en la muñeca izquierda le impidió pegar buenos reveses y servir.

"Jugar sin dos golpes es difícil", afirmó.

En la tercera manga se abrió una ventana para Roddick. Aunque no conseguía doblegar el servicio de su rival, al menos conservaba el suyo. Más importante que eso para el norteamericano, el público entró en el partido y consiguió llegar al juego de desempate y volar hacia el triunfo.

Roddick se mueve como pez en el agua en partidos crispados y a veces pone de su parte para alcanzar tal situación.

"Cada vez que la pelota era dudosa, la cantaban a su favor", se quejó Nalbandián sobre un par de decisiones polémicas del árbitro. AFP

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