Comenzó la anunciada ola de ocupaciones con el hospital Saint Bois, ocupado hoy a las 10:30 de la mañana, como había sido resuelto por el Plenario Nacional de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), informó Radio Sarandí.
La FFSP ya mantiene bajo su control los hospitales Vilardebó, Pasteur, Pereira Rossell y el Centro de Salud de Ciudad de la Consta.
El Plenario Nacional del gremio rechazó, el viernes pasado, la última propuesta de incremento salarial planteada por el gobierno. El planteo consistía en un aumento de 1.158 pesos para los salarios menores a 4.500 pesos y además aumento de la jornada laboral. Tras el rechazo, el gremio decidió entonces profundizar el conflicto con nuevas ocupaciones, a razón de dos por día, en todo el país.
Por otra parte, ayer la Comisión de Salud del Parlamento presentó una nueva propuesta de incremento salarial para médicos y funcionarios, que se mantienen en conflicto desde el 11 de agosto. El ministro de Economía, Isaac Alfie informó que analizará el planteo y se pronunciará mañana. Aunque reiteró que de las arcas del Estado no puede salir más dinero.
El clima tenso entre las partes queda reflejado en las fuertes acusaciones que se intercambian los protagonistas del conflicto. En ese tono, la presidenta del FFSP, Beatriz Fajián, declaró hoy al programa "Las cosas en su sitio" de Radio Sarandí, que la medida de retirar a los dirigentes de los hospitales mientras estos se ocupan responde a que de hecho los funcionarios "somos los que dirigimos los hospitales, los directores, lo único que hacen, es firmar".
Los diálogos han probado ser infructuosos, aún cuando el dirigente Alfredo Silva aclaró que la FFSP ha ofrecido "respeto, plazos y diálogo al ministerio".
Se desconoce cual sería la próxima ocupación, como declaró Silva, todavía no existe un cronograma a seguir ya que "varía de acuerdo a las negociaciones que se van dando". Aún cuando aseguró que está en los planes ocupar "alrededor de 26 o 28 centros en todo el país", si el Ministerio de Salud Pública no cumple con el aumento de 2000 pesos reclamado desde el comienzo de las medidas.
El ministro de Salud, Conrado Bonilla, había advertido que una nueva ocupación significaría la "ruptura lisa y llana del diálogo" y la activación del decreto de esencialidad, una medida que obligaría a las autoridades a retomar el control sobre los centros.
Ante esta posibilidad, Silva reiteró la advertencia que el propio Plenario Nacional había hecho pública días atrás: "todos los centros del país están preparados ante un virtual desalojo por la fuerza de cualquiera de los (hospitales) en poder de los trabajadores".
El conflicto en salud pública se inició el lunes 11 con un paro por tiempo indeterminado de funcionarios y de médicos, nucleados en el Sindicato Médico del Uruguay (SMU).
Desde entonces, en salud pública sólo se atienden urgencias y emergencias.