A pedido del ministro de Salud Pública, Conrado Bonilla, el secretario de Estado de Trabajo, Santiago Pérez del Castillo firmó el decreto que declara la escencialidad de los servicios de Salud Pública. La medida fue anunciada en un comunicado por Bonilla.
El decreto obliga a los funcionarios no médicos -que mantienen ocupados cuatro centros asistenciales-, a algunos servicos de urgencia y emergencia, así como prohíbe la sustitución de autoridades en los hospitales, algo que vienen haciendo los funcionarios al ocupar los centros de Salud Pública.
El comunicado firmado por Bonilla justifica la medida en que de ese modo se busca "evitar una desgracia", puesto que los funcionarios no médicos, nucleados en la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), tienen bajo su control a los hospitales, con sus enfermos y con "millones de dólares en medicamentos y equipos, sin que nadie asuma la responsabilidad".
La esencialidad de los servicios no implica que los funcionarios vayan a ser desalojados de los hospitales, aclaró a El País el ministro de Trabajo, Pérez del Castillo.
De hecho, la intención de las autoridades es continuar negociando para limitar la esencialidad lo mínimo posible, agregó Pérez del Castillo.
Tras la aprobación del decreto, las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) retomarán el control de los hospitales ocupados. "Si es necesario, eso se hará con ayuda de la fuerza pública", dijeron fuentes al noticiero de canal 10.
Por otro parte, las fuentes agregaron que no se descartan denuncias penales contra el gremio de funcionarios por omisión de asistencia.
El decreto se emite horas después de que los funcionarios del Hospital Pereira Rossell ocuparan el centro, descartando el pedido del Ministerio de Salud Pública para que se posterguen ese tipo de medidas por 48 horas.
Los funcionarios explicaron la medida argumentando que las ocupaciones eran decididas por cada centro individualmente y para ellos ésta no pone trabas a las negociaciones.
Paralelamente, los funcionarios no médicos del hospital Maciel resolvieron la ocupación del centro aunque prefirieron posponerla para mañana.
El conflicto en la salud pública cumple hoy una semana y se desarolla en dos frentes: los médicos, nucleados en el SMU, reclaman un aumento salarial y recibieron el fin de semana la propuesta de incremento de $1.000, algo que está siendo analizado por el gremio.
El SMU resolvió un paro por tiempo indeterminado el lunes pasado, medida que aún se mantiene.
La FFSP, además del paro, resolvieron la ocupación del hospital Vilardebó, el Pasteur, el Centro de Salud de Ciudad de la Costa y hoy el Pereira Rossell. Los funcionarios no médicos, que ganan en promedio unos 4.000 pesos, reclaman un aumento salarila de 2.000 pesos.
En Salud Pública, sólo se atienden, desde hace una semana, urgencias y emergencias.