La cartelera teatral suma hoy dos nuevos espectáculos: Toque de queda en el teatro Circular y Las cartas que no llegaron en teatro El Galpón.
Toque de queda es una obra del dramaturgo Carlos Gorostiza, uno de los más destacados de Argentina. La dirección de la pieza recae en la experiente Nelly Goitiño, quien está al frente de un elenco integrado por Walter Reyno, Germán Milich. Laura de los Santos, María Varela y Angel Medina.
La obra transcurre en 1945, pero se plantea un juego con el tiempo, ya que los personajes hablan de sucesos que ocurrirán 20 años más adelante como el Mayo Francés, el movimiento hippie y hasta de la guerra de Irak. Estos anacronismos buscan un efecto específico que es plantear el tema mismo de la obra: las consecuencias de la distracción. Según ha dicho la propia directora este juego busca plantear que se puede dar un "futuro idéntico en la medida que la misma distracción no permita modificar los ejes de la reflexión", dice Goitiño.
"La pieza de Gorostiza me atrajo porque todas las personas tenemos algunos temas obsesivos", dice la directora. "Yo tengo uno que es el tema de la distracción, tal vez porque soy una persona distraída. Kafka también lo tiene, como cuando dice: ‘ten cuidado con una llamada nocturna porque puede catapultarte no sabes dónde’. En la obra de Gorostiza de manera muy inteligente el tema de la distracción lo plantea metafóricamente en una familia, que puede ser una sociedad entera, el fascismo ingresa y no lo ve, y no comprende lo que sucede. Se llega a confundir la dignidad con la insolencia, esta falta de espíritu de vigilia hace que un fascismo pueda instalarse en sociedades indefensas por falta de información o comprensión, y también por aquello que si le pasa a los demás no me concierne, hasta que me pase a mí. Cuando llega el toque de queda hace rato que está instalado el espanto y no lo ves, cuando lo ves ya no hay tiempo", comenta Goitiño.
EPISTOLAR. El teatro El Galpón, por su parte, pone en escena hoy Las cartas que nunca llegaron, una adaptación teatral de Raquel Diana sobre el libro homólogo de Mauricio Rosencof, quien también colaboró en la realización de la versión para teatro. La obra está dirigida por César Campodónico y cuenta con las actuaciones de Gustavo Alonso, Dante Alfonzo, Rebeca Franco, Marcos Flack, Gisella Marsiglia, Felisa Jezier, Daniel Cardozo y Gastón Caperchione.
Esta pieza de Rosencof traza ciertos paralelismos entre la vida de un preso político y sus ancestros polacos, quienes también fueron perseguidos por los nazis. La anécdota es en realidad una autobiografía de Rosencof, quien fue uno de los rehenes de la dictadura, y su familia judía, que fue perseguida por los nazis.
El director César Campodónico señala que esta obra entrelaza dos historias remotas que se encuentran en Montevideo. "De alguna forma tienen que ver una con la otra", dice. "Nuestra identidad y las luchas en el antiguo gheto y en los campos de exterminio se unen, como se unen tantas historias de inmigrantes en nuestro país. Muchos de nosotros somos hijos o nietos de inmigrantes con raíces culturales diferentes, pero que hemos hecho un país nuevo. Es mezcla ha sido maravillosa, por la apertura que implica comprender al otro, sentir e identificarse con otros valores que de alguna manera pasan a ser nuestros", considera Campodónico.
Para el director esta es una pieza que tiene una identidad muy uruguaya. "Está llena de referencias a nuestra ciudad y a nuestro país a partir de un lenguaje que usa el autor en base a sobreentendidos lingüísticos, llenos de humor e ironía. La historia contada es una parábola de la historia de la humanidad, donde pasa por la cabeza del protagonista de la obra toda su vida, desde los pensamientos de más profundos a las cosas más simples", explica el director.
El libro en el que se basa esta obra fue editado en el año 2000 y apenas dos años después ya va por la décima edición en Uruguay y la segunda en España, y a la vez ha sido editado en Estados Unidos y Alemania.