La faena en la última semana informada —del 28 de junio al 5 de julio pasados—fue algo inferior a las 31,6 mil reses, cayendo en más de 7 mil cabezas, respecto a la de la semana precedente. El número de novillos faenados fue de 18,4 mil y el de vacas de 12,6 mil. Estos guarismos traducen la intención de la industria de no convalidar con una fuerte demanda los precios del ganado, que han trepado sostenidamente en las últimas semanas.
Según la ACG, los precios de los mejores novillos se ubicaban al inicio de la semana a U$S 1.23 el kilo en 2da. balanza, o hasta 70 cts. el kilo en pie, a levantar y a plazo. Las mejores vacas se cotizaban hasta U$S 1.14 a la carne o 60 cts. en pie, en las mismas condiciones.
Los operadores informan de la dificultad de concretar negocios, por la retracción de la oferta, pero también porque los compradores no están dispuestos a satisfacer las pretensiones de los ganaderos.
La perspectiva entonces es que esta semana que estamos finalizando se produzca una nueva disminución en el volumen de faena.
Paradojalmente esto se está dando cuando el clima —un invierno realmente severo— está pesando en contra de una estrategia de retención. Los ganados alivianados —la mayoría de los que están entrando a planta— reflejan las condiciones adversas del tiempo y su efecto en la oferta forrajera.
Sin embargo, el mercado de reposición sigue manteniendo un tono de firmeza inusual, sin que parezca estar pesando la dificultad referida en la disponibilidad de alimento: todo lo que se ofrece se vende fluidamente, a valores entonados y muchas veces en ascenso.
OVINOS. La faena ovina sigue sin despegar: poco más de 3 mil reses en la semana, con predominancia de capones y ovejas en la composición. Los precios están en alza, a pesar de lo cual, la industria no consigue lotes importantes para faenar. Hasta que las esquilas de animales de embarque no se generalicen, no hay que esperar aumentos significativos en los volúmenes.
LANA. En Australia continúa el receso de julio. En la plaza local, caracterizada por la muy baja disponibilidad de lana en poder de los productores, los precios por las escasas operaciones conocidas se ubican en torno a los U$S 2,50 y hasta U$S 2.60 por lotes Corriedale, según volumen y calidad.