BAGDAD El Museo Nacional iraquí volverá a abrir sus puertas hoy en Bagdad por primera vez desde que comenzó la guerra.
El saqueo del museo tras la caída de Saddam Hussein el 9 de abril hizo correr ríos de tinta indignada en la prensa internacional, pero el anuncio de su reapertura, con la mayoría de sus piezas recuperadas, apenas ocupó unas breves líneas en los diarios.
Los tesoros de Nimrod, de la época asiria, y el milenario vaso de Warka, cuya "pérdida irreparable" fue llorada por los especialistas, estarán nuevamente en exhibición cuando la sala sea reabierta hoy al público.
Sin embargo, no todas las noticias provenientes de Irak fueron buenas.
Un infante de marina estadounidense murió y otros tres resultaron heridos, lo mismo que un técnico iraquí, en una operación de limpieza de minas terrestres realizada ayer cerca de Kerbala.
Además un soldado de infantería estadounidense falleció tras ser gravemente herido el martes en los ataques que dejaron cinco heridos más entre los militares norteamericanos en Bagdad.
El presidente George W. Bush advirtió que lanzará duras represalias contra quienes ataquen a soldados estadounidenses en Irak, y aseguró que esa violencia no minará su empeño en mantener fuerzas en el país árabe hasta que se restaure la estabilidad.
"Cualquiera que intente causar daño a los soldados estadounidenses será hallado y será juzgado", dijo Bush en una conferencia de prensa improvisada en la Casa Blanca.
"Algunos creen que si nos atacan, nosotros vamos a decidir retirarnos prematuramente. No saben de lo que hablan, si ése es el caso".
"Mi respuesta (a los que quieren atacarnos) es, que vengan", dijo Bush. "Tenemos la fuerza necesaria para lidiar con la situación de seguridad". AP y AFP