El sector banca oficial de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) dejó en suspenso las medidas "distorsionantes" que venía realizando mientras se discute el nuevo convenio del sector pero continuará con las de carácter informativo, y advierte que sus posiciones y las del gobierno todavía están distantes.
Angel Peñaloza, presidente del sector banca pública del gremio, dijo a El País que se dejaron sin efecto los paros nocturnos que afectaban el funcionamiento del "clearing" y otras medidas distorsionantes. Sostuvo que en el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) se siguen aceptando excepciones a la obligatoriedad de retiro a los 60 años.
"Hay además 27 funcionarios en comisión de otros organismos que no deberían estar. Es inaceptable que se hayan declarado 500 funcionarios excedentarios en el BHU y se tomen otros provenientes de otras dependencias", señaló el gremialista. La discusión de los criterios de ajuste salarial —la representación oficial pretende que se apliquen los mismos que existen para el resto de la administración— todavía no comenzó.
Las partes acordaron prorrogar el actual convenio hasta el 15 de julio. Para hoy están previstas nuevas reuniones de negociación que no se pudieron realizar ayer como estaban previstas, por problemas de agenda.
Otro tema de discusión es el futuro del área de Salud Ocupacional del Banco República que el sindicato pretende que se mantenga. Peñaloza dijo también que se deben discutir los denominados "gastos no personales" de la banca oficial y cuestionó en este sentido que el BHU cuente con una flota de 22 autos contratados.