Empleados públicos de distintos países europeos continuaron hoy con una huelga que comenzó ayer, y amenazaron con más paros si sus respectivos mandatarios no abandonaban los planes de reformas jubilatorias.
Si bien los servicios escolares y de transporte público recuperaron poco a poco la normalidad, aún se experimentaban ciertos retrasos en los dos aeropuertos de París, informaron fuentes aeroportuarias.
Los planes de reforma jubilatoria provocaron el martes un paro masivo de los empleados del sector público en Francia, que generó caos en aeropuertos y estaciones de trenes. En Austria, más de 1 millón de personas salió a protestar por una reforma similar.
En Italia, auxiliares de vuelo terminaron hoy otra huelga, y sindicatos que representan a 50.000 veterinarios y empleados de salud convocaron una huelga de un día para solucionar una disputa contractual.
Algunos hospitales y clínicas italianas cancelaron hoy algunos servicios. En Alemania, algunos trabajadores continuaban con una huelga al este del país.
Los sindicatos franceses temen que las reformas jubilatorias corten de tajo algunos de los privilegios de los que gozan los funcionarios. Casi todos se oponen a que estas personas tengan que trabajar más de 40 años, en vez de los 37 años y medio de ahora, para poder acceder a todos los beneficios de retiro.
El primer ministro francés Jean-Pierre Raffarin señaló que el sistema jubilatorio podría derrumbarse en 20 años. La propuesta para la nueva reforma ira al parlamento el 10 de junio, y los sindicatos han amenazado con otro día de huelgas antes de esa fecha. Raffarin dijo que el gobierno no cederá.
Los gobiernos pretenden aprobar estas reformas para reducir el desempleo, impulsar el crecimiento e incrementar la competitividad del continente. AP