Una explosión que se produjo hoy en el centro de París, al parecer causada por un escape de gas, provocó 25 heridos, de los cuales cuatro en estado grave, según un balance definitivo, informaron los bomberos y la policía de la capital francesa.
Los heridos graves sufren politraumatismos característicos causados por los efectos de la onda expansiva y la proyección de vidrios que se producen por una explosión de gas, precisaron los bomberos y los servicios de auxilio de París (SAMU), aunque indicaron sin embargo que las causas de la deflagración no fueron establecidas por completo.
Ninguno de los heridos está en peligro de muerte, precisaron los bomberos, agregando que los efectos de tal explosión podrían mannifestarse después de varias horas. Todas las personas afectadas fueron evacuadas hacia los hospitales parisinos.
La explosión, que se produjo alrededor de las 11H30 locales (09H30 GMT) en el piso superior de un edificio de viviendas y oficinas, "fue probablemente un accidente", había afirmado en el lugar a la AFP el prefecto de la policía Jean-Paul Proust.
El plan rojo, que permite movilizar una importante cantidad de los miembros de rescate en casos similares, fue rápidamente puesto en marcha, por la primera vez en París desde 1998 tras una explosión de gas. Finalmente fue levantado alrededor de las 15H00 locales (13H00 GMT).
Poco antes del mediodía, unas personas que trabajaban en los alrededores del edificio ubicado en el segundo distrito de París, sintieron un fuerte olor a gas. Minutos más tarde una fuerte explosión se sintió a cientos de metros del lugar.
La deflagración que sacudió al barrio, dañó cinco niveles del edificio en donde se produjo y destruyó completamente el cuarto piso y el último, que según los bomberos fue probablemente donde comenzó la explosión.
Los daños en el edificio son muy importantes para permitir el regreso rápido de sus ocupantes, según el comandante de los bomberos Christian Decollorado.
Rápidamente, más de 180 bomberos, y 40 vehículos, asistidos por socorristas del SAMU, de la Cruz Roja y de defensa civil llegaron al lugar, seguidos inmediatamente por las fuerzas de la policía, en especial miembros del laboratorio central de la prefectura. El procurador de la República, Yves Bot, también se dirigió al lugar del siniestro.
Según los testigos, la deflagración fue muy violenta y provocó importantes daños en el edificio.
Los cristales de numerosos edificios de los alrededores estallaron.
"Escuché una enorme explosión", comentó Alfred Carlus, cocinero de un centro de impuestos situado frente al edificio siniestrado. "La explosión se sintió en todo el edificio, unas partes del tercer piso se desmoronaron. Creí que era un atentado con coche bomba", indicó.
Las fuerzas del orden prohibieron el acceso de centenares de curiosos a la calle donde está el edificio.
AFP