Se retira parte de la milicia de la etnia hema de Bunia

Kinshasa | EFE. La milicia de la etnia hema de la Unión de Patriotas Congoleños (UPC) ha comenzado a retirarse de Bunia, la principal ciudad del distrito de Ituri, en el nordeste de la República Democrática del Congo (RDC), antes de que llegue a la zona una fuerza de paz de la ONU.

La UPC comenzó anoche su repliegue de Bunia, de donde ya ha retirado a alrededor de 600 combatientes, señalaron portavoces de la Misión de Observación de las Naciones Unidas en la RDC (MONUC), que, por su parte, mantiene 750 "cascos azules" en la zona.

La guerrilla hema (minoritaria en Ituri) no se retirará, sin embargo, del área, pues sus 15.000 efectivos desplegados en Bunia y sus alrededores serán "acuartelados" a menos de veinte kilómetros de la ciudad, agregaron las fuentes.

La UPC retendrá unos 700 guardaespaldas y policías militares para proteger a sus líderes y "mantener la ley y el orden" en Bunia, afirmaron portavoces del grupo tribal.

Bunia está inmersa desde principios de mayo pasado en una ola de violencia que tiene como protagonistas a los hema de la UPC, que son respaldados por la vecina Ruanda, y la tribu mayoritaria de los lendu, apoyados, a su vez, por los gobiernos de la RDC y Uganda.

Los combates comenzaron cuando la UPC capturó Bunia el 12 de mayo, poco después de que salieran del área las últimas tropas que Uganda tenía allí desplegadas a petición de la ONU, precisamente para evitar los choques entre etnias rivales.

Los milicianos de la etnia hema resisten ahora una ofensiva para recuperar la localidad lanzada por grupos fuertemente armados de la tribu lendu rival.

Las fuentes de la MONUC confirmaron asimismo que continúan los combates entre lendus y otra facción hema, el Partido para la Unidad y la Salvaguarda de la Integridad de Congo (PUSIC), en la localidad de Tchomia, al noreste de Bunia, cercana al Lago Alberto, frontera natural entre la RDC y Uganda.

Los efectivos del PUSIC se enfrentan desde el pasado domingo a los milicianos del Frente de los Nacionalistas e Integracionistas (FNI, respaldado por Uganda) y del Frente de Resistencia Patriótica de Ituri (FPRI, apoyado por la RDC).

El portavoz del PUSIC, Kisembo Bitamara, dijo ayer que entre 250 y 350 miembros de la etnia hema, en su mayoría civiles, murieron el pasado fin de semana cuando Tchomia fue atacada por "grupos armados de los lendu que iban acompañados por tropas gubernamentales de Kinshasa".

"Los atacantes, armados con rifles y machetes, entraron en el poblado y masacraron indiscriminadamente a hombres, mujeres y niños", según Bitamara, cuyas afirmaciones no han sido confirmadas por fuentes independientes.

El Ejército ugandés, que confirmó los enfrentamientos, dice, sin embargo, que los muertos no pasan de un centenar.

Los comandantes locales de la MONUC puntualizan, a su vez, que el contingente internacional destacado en la cercana Bunia, en su mayoría soldados uruguayos, no tiene los medios para investigar y establecer el número exacto de víctimas de los enfrentamientos.

La MONUC ha enviado más de 3.500 "cascos azules" a la RDC para controlar un armisticio firmado en 1999, pero el único mandato que tiene su contingente en Bunia es el de velar por la seguridad de los observadores y sus instalaciones y no incluye la protección de los civiles o enfrentarse a los milicianos tribales.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el pasado viernes el despliegue de una nueva fuerza multinacional de 1.400 efectivos, en su mayoría soldados franceses, con un claro mandato, conocido como "Capítulo 7", que permite a los cascos azules abrir fuego en defensa propia o de los habitantes de la región.

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