Los cuestionamientos a Kirchner

| Kirchner señala con orgullo que su provincia es la que tiene los menores índices de desempleo y mortandad infantil en Argentina

Para la mayoría de los argentinos, el hombre que será presidente es una incógnita, un desconocido que parece haber surgido de la nada. Pero en la punta del extremo sur de la Patagonia, en la vasta provincia productora de petróleo que él ha gobernado durante los últimos doce años, Néstor Kirchner se ha creado una reputación tanto de generosidad como de métodos cuestionables en su gobierno.

Kirchner se ha proyectado como un reformista que restaurará la base ética del gobernante movimiento peronista y revivirá la destrozada economía de la nación mediante una administración sólida. Aunque los pocos analistas externos que han examinado el historial de Kirchner aquí ven una imagen más compleja.

"Néstor Kirchner es un típico jefe político provincial peronista cuyo estilo de gobierno no es muy diferente al de Menem", dice José Nun, un analista político. "El también ha reformado la Constitución para permitir que se le reelija indefinidamente, subyugado a las cortes, removido procuradores y funcionarios que no están de acuerdo con él, y utilizado el clientelismo para crear apoyo".

Kirchner señala con orgullo que su provincia, Santa Cruz, es la que tiene los menores índices de desempleo y mortandad infantil en Argentina. Fiel a la tradición peronista de enfocar los programas sociales en los sectores pobres, también ha establecido un extenso programa de vivienda popular, que permite a familias que ganan tan poco como 200 dólares adquirir un hogar mediante pagos mensuales de menos de 30 dólares.

Con los ingresos provenientes de la extracción de petróleo y gas natural, Kirchner también ha invertido grandes sumas en infraestructura. Su gobierno ha construido una red de hospitales modernos con consultas gratis y medicamentos para los pobres, un puerto de calado profundo para atraer a la industria pesquera, aeropuertos para alentar el turismo y una red de carreteras, todo esto sin sumir a Santa Cruz en la deuda.

Sus detractores argumentan que la situación financiera notablemente saludable de la remota provincia es singular, no sólo gracias al auge petrolero y del gas sino también porque su población es reducida: menos de 200.000 habitantes en un territorio que es la mitad del de Francia. Pero sus partidarios señalan que otras provincias fueron beneficiadas por un auge similar y lo desperdiciaron, y que Santa Cruz tenía cerca de mil millones de dólares de deuda cuando Kirchner fue elegido.

"Todo es producto de una buena administración", dice Alicia Kirchner, hermana del gobernador y ministra de Asuntos Sociales en la provincia. "Antes de 1991 ésta era también una provincia rica, pero el gobierno estaba en graves problemas financieros hasta que se aplicó la racionalidad a la administración gubernamental".

Parte del dinero, sin embargo, se ha destinado a aumentar la burocracia estatal: más de una cuarta parte del presupuesto del gobierno de la provincia se destina a salarios para los servidores civiles. Más de 40% de quienes tienen trabajo en la provincia son empleados del gobierno. Y son ellos quienes ganan los salarios más elevados entre empleados provinciales en el país, según un estudio reciente: 521 dólares al mes.

"La totalidad del plan de gobierno de Kirchner es dar empleo y otros favores a la población para así tener votos cautivos, comprometidos", dice Omar Muñiz, un legislador provincial perteneciente a una facción diferente del movimiento peronista. "En los pueblos pequeños, la gente tiene temor de presentarse como candidatos opositores porque creen que pueden perder su empleo o sufrir otras represalias".

Las críticas más severas se refieren a la forma en que Kirchner ha administrado los ingresos provenientes tanto de la producción petrolera como de la privatización de la empresa petrolera estatal. Ese dinero, que asciende a más de 500 millones de dólares, fue depositado no en bancos argentinos, sino en el extranjero, primero en Estados Unidos y después en Luxemburgo y Suiza, haciendo surgir cuestionamientos a la forma en que rindió cuentas.

"Por ley, tiene que responder por ese dinero, pero ha habido una absoluta falta de transparencia", dice Roberto Giubetich, miembro de la oposición de la asamblea legislativa de la provincia. "Nunca ha declarado ante los órganos apropiados del estado, por ejemplo, cuánto dinero está depositado en el extranjero, en qué bancos, que tipos de interés está ganando, o cuáles bonos o inversiones se han hecho".

Kirchner ha pasado buena parte de la semana pasada afuera del país, entrevistándose con los presidentes de Brasil y Chile. Pero Héctor Icazuriaga, portavoz de la legislatura provincial y gobernador interino, defendió los 12 años de gobierno de su aliado, calificándolos de ejemplares por su eficiencia y apertura.

"Néstor Kirchner es un administrador nato que tiene el carácter y la probidad para ser presidente", dijo, en una entrevista.

Otros, como Manuel León, un agente de policía jubilado que es miembro de un grupo de protesta, dice que "todo el mundo aquí cree que es el Mesías, pero forma parte de un clan, una pandilla, que está en el poder aquí". "Kirchner tiene sus grupos de choque, y ellos no vacilan en golpear incluso a mujeres y niños cuando él los incita a que lo hagan".

Icazuriaga, el portavoz parlamentario, argumenta en sentido contrario. "Este no es un feudo", dijo. "Lo que ustedes ven aquí en Santa Cruz no es autoritarismo, sino el ejercicio eficaz de poder".

© "The New York Times"

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar